viernes, 19 de febrero de 2010

EL AGUILA DEL IMPERIO


Quinto Licinio Cato ha conseguido la preciada libertad a cambio del compromiso de servir en la legión; sin embargo, ninguno de sus compañeros parece muy seguro de que haya hecho un buen negocio. La implacable instruccion a la que le someten y las interminables marchas no parecen lo más apetecible a un joven culto y refinado como Cato, pero, tras dos semanas en el campamento y después de ser víctima de las más crueles novatadas, parece listo para enfrentarse a los bárbaros germanos e iniciar una prometedora carrera como optio.
Será durante la invasión de Britania, tierra de brujas habitada por salvajes, y de la mano del rudo centurión Lucio Cornelio Macro, donde se iniciará la carrera militar de este personaje. La segunda legión augusta, por entoncess al mando de Vespasiano, será testigo de sus primeras hazañas. El inicio de una serie que está arrasando en todo el mundo.



Simon Scarrow ha sido profesor de historia durante varios años, y de la confluencia de su pasión por la historia y su admiración por autores como C.S. Forester, Patrick O'Brian y Bernard Cornwell surgió el proyecto de una serie narrativa situada en tiempos del Imperio romano, que se ha convertido rápidamente en una de las más importantes y exitosas series históricas de las últimas décadas.

jueves, 18 de febrero de 2010

LA EXTRAÑA DESAPARICIÓN DE ESME LENNOX


La joven escritora Maggie O’Farrell es una de las voces más sobresalientes y reconocidas de la narrativa escocesa en la actualidad. Su brillante imaginación, su talento para construir personajes memorables y transmitir emociones con claridad e intensidad dramática logran mantener sin aliento al lector hasta la última página. En La extraña desaparición de Esme Lennox —su más reciente novela— la autora narra una historia hermosa e inquietante, que evoca con lucidez el peso de las convenciones sociales y la tortuosa complejidad de los lazos familiares.
Ante el inminente cierre del viejo hospital psiquiátrico de Cauldstone, en Edimburgo, las autoridades comunican a Iris que debe hacerse cargo de su tía abuela Esme Lennox, quien será puesta en libertad tras sesenta y un años de internamiento. El desconcierto inicial de la joven, que desconocía la existencia de la anciana, se verá pronto superado por una genuina curiosidad. ¿Qué circunstancia llevó a la reclusión de Esme cuando sólo tenía dieciséis años? ¿Por qué se ocultó su historia ante el resto de la familia durante décadas? Entre los recuerdos de Esme y los escasos momentos de lucidez de su abuela Kitty, Iris reconstruye la vida de las dos hermanas: la infancia en la India y la primera juventud en Escocia, la relación de afecto y rivalidad entre ambas, el rechazo de la joven Esme a las rígidas reglas de la alta burguesía escocesa y, repentinamente, la terrible exclusión. Así, bajo el cúmulo de revelaciones late un misterio cuyo suspense va creciendo a lo largo del relato hasta alcanzar un desenlace tan original como impactante.



Maggie O'Farrel nació en Irlanda del Norte en 1972 y creció en Gales y Escocia. Tras el éxito de su galardonada primera novela, After You’d Gone, abandonó su carrera de periodista para consagrarse a la escritura. A su primer libro seguirían: My Lover’s Lover y The Distance Between Us, nominada al Somerset Maugham Award. La extraña desaparición de Esme Lennox es su cuarta novela y ha sido elegida Mejor Libro del Año por el Washington Post.

La perspectiva de mi pestaña


A esta altura como te imaginaras, C. simplemente desapareció. Seria muy bajo insistir con alguien como yo: que no respondió más ninguno de sus mensajes ni llamados por el simple hecho de darme cuenta que él podía ser la persona a la que iba a amar locamente: Cobarde yo?, miedoso yo?.
Ante esta verdad develada, me pregunte ¿Quién soy yo?, atajate Catalina !, si yo respondo con mis palabras a esta pregunta, a ustedes, estas palabras, no les dirían absolutamente nada. A esta altura ustedes, mis amigos, mi familia y los otros (esos que no son nada aún) tienen una percepción de mí, que lejos estoy de desmentirla, confirmarla o discutirla, después de todo poco me importa lo que piensen de mi. Pero si me gustaría que comprendan, en su fuero interno, por qué tienen esa imagen de mí. Pienso en todos los que fui para los demás, uno es también la conformación de la mirada ajena, del otro. Y esta mirada a veces (casi siempre) obedece también a una condición sexual. Detallo: para mi madre, por ejemplo, fui y soy el mejor compañero, el hijo perfecto, en cambio para mi padre: un extraño, un error, una confusión (tendrá que ver con la identidad? la mía o la de él?), la familia es un caso aparte.
Son interesantes los profesionales, he visitado a muchos en mi vida, así, mi primer psicólogo me decía que todo era culpa de mi madre (acá me veía (YO) como un pobrecito, que por supuesto nunca culpe a mi madre!!), que retrograda el tipo. Mi psiquiatra en cambio, no me veía como una persona, sino como un trastorno, sobre todo de ansiedad (pobre no?), cada médico que me preguntaba mi condición sexual (será una condición indispensable con fines estadísticos?) también me despersonalizaba YO ya NO ERA YO (R.) sino una enfermedad de transmisión sexual.
Ni hablar del cura que casi me lleva a punta de pistola (connotación sexual) a encerrarme a un monasterio, diciéndome que estaba rozando la perversión.
En fin estas son solo algunas de las miradas ajenas que me fueron formando. Nunca les hice caso igual. Si me dejaba llevar por todos terminaría en un manicomio. Enloquecería por las voces ajenas; para mis amigas lesbianas yo era un exceso de histrionismo, en cambio para las heterosexuales un desperdicio y para los heterosexuales una mariquita, pero también para este grupo un elemento necesario para decorar su reuniones y pura creatividad!!! Dentro del gheto que soy? Para los gay pasivos: un padre, para los activos: un culo (directas las locas!)
En fin, ¿si esto me perjudico en algo?, no, ya te conté que la mirada ajena me preocupa poco y nada, no me provoco trastornos bipolares, de personalidad ni nada por el estilo. En definitiva siempre voy a ser quien ustedes creen que soy y lo que soy, en realidad, solo queda para mí.

miércoles, 17 de febrero de 2010

ATLAS DE UNA AÑORANZA IMPOSIBLE


Hermosa y melancólica, sutil y elocuente, la primera novela de Anuradha Roy narra las vicisitudes de una familia bengalí en la primera mitad del siglo XX por medio de una cautivadora historia que ilustra la inmensa diversidad social y cultural de la India, de sus paisajes y sus gentes, desde la fragante exuberancia de sus jardines hasta el hacinamiento y la miseria de las grandes ciudades.
En 1907, el joven matrimonio formado por Amulya y Kananbala se instala con sus dos hijos en una amplia casa con jardín en la ciudad de Songarh, antigua cuna de sabiduría ancestral y lindante con la jungla. Allí, Amulya funda una pequeña fábrica de medicinas y perfumes confeccionados con plantas silvestres, y se entrega a las comodidades de una vida plácida y rutinaria, sólo perturbada por las tensiones que la insularidad del enclave genera en la familia. Años más tarde, cuando la inocente complicidad de su nieta Bakul con el joven Mukunda —un huérfano sin religión ni casta reconocibles acogido en la casa desde niño— amenace con convertirse en algo más serio, éste será enviado a una escuela de Calcuta, expulsado del único hogar que ha conocido. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, los distintos hilos de la historia convergen de nuevo en Songarh. Mukunda, convertido a su vez en empresario, regresa para reencontrarse con el mundo perdido y compartir el incierto destino de la familia.


Anuradha Roy se educó en el Presidency College de Calcuta y en New Hall, Cambridge. Durante un tiempo ejerció como periodista y en la actualidad es editora de Permanent Black, un sello independiente de publicaciones académicas en Nueva Delhi. Roy ha obtenido el premio Outlook Picador de ensayo y ha sido finalista del premio internacional del British Council al mejor editor joven del año 2006.

martes, 16 de febrero de 2010

Avaricia


Decido salir del departamento. Quiero caminar. Pensé en ir a lo de algún amig@, pero ir significaría escuchar sermones inútiles de cómo dejo pasar todo en mi vida. Ir, también, significaría que me hagan enojar con sus reproches y sin medias tintas los/as mande a la concha de la lora.
Camino; Buenos Aires es linda para caminar, sobre todo porque te da esa sensación de que no sabes si volves vivo a tu casa. Colmada de delincuentes que te matan por dos pesos. Me consuela saber que tenemos una presidente tan consciente de este problema, a tal punto… que no hace ni hará nada por resolverlo.
Camino como loco y, casi sin querer (je je je), me encuentro con mi local de ropa preferido. ¿Por qué no? -me digo, y entro a saludar a los vendedores. Me muestran la nueva colección de pantalones y camisas: Todo bello, simple, volátil (casi como yo). Compro compulsivamente 8 camisas, 2 jeans, 2 pantalones rústicos y 5 remeras. Salgo con una sonrisa de oreja a oreja y sin un centavo en los bolsillos. Luego de caminar las 132 cuadras que me separaban del departamento llego agotado, tiro la bolsas en la cama, agarro plata y bajo a un local que descubrí que vende esas pelotudeces que me encantan del rubro: AROMATERAPIA. Llego al local: 35 velas de jazmín, 35 de magnolia, 35 de rosas y 5 de limón (masculino mal lo mío no?). 4 frasquitos de esencias varias. 10 jabones (esos que te pulen el cuerpo y te dejan olor a frutas tropicales, dos hornitos y 200 sahumerios. Otra sonrisa y $ 300 menos en mis reservas.
Vuelvo al departamento. Si, por supuesto, estoy solo pero atento: me baño, me voy a poner la ropa que me compre pero me doy cuenta que elegí talles adolescentes, no me entra nada y no soy de probarme en los negocios.
Nada me detiene.
Me pongo lo primero que encuentro y me voy a un lugar que me encanta a cenar; como y tomo hasta reventar. Cuando pido la cuenta todo lo comido y bebido me hace mal, tengo ganas de vomitar.
Con 50 centavos en el bolsillo, regreso al departamento, soy una bola de grasa rodando por la avenida.
La vela que deje encendida de limón, larga un olor a berenjena podrida que me hace dar nauseas. La apago y me acuesto.
Parece que vivo un eterno exilio de los otros, debo retirarme a tiempo, antes de seguir reconociendo que estoy solo.

Secretitos


Miércoles. Ningún solo indicio de un ataque al hígado, infarto hepático, ni nada que se le parezca. Me levanto de la cama, busco un libro y vuelvo a acostarme. No me concentro ni por casualidad, pienso en lo que hacen los otros para que yo me aleje. Lo escribo; necesito darles pistas.


Tips para que nunca más quiera verte



1. Si luego de tener sexo me decís: -Nunca goce como con vos- olvídate de repetirlo. MENTIROSO O VIRGEN !
2. Si luego del segundo encuentro me decís: siento que te amo, que te conozco de toda la vida, y boludeces anexas; ANDA A CAGAR (no me conozco yo en 38 años, me vas conocer vos en 4 horas, pelotudo!)
3. Si en el tercer encuentro me queres presentar a tus padres te saco un pasaje de ida al manicomio. Loco de mierda! (mi familia es un ultimo recurso… para verlos yo!!!).
4. Si sos un lastimoso que pensas que otro te va a solucionar tus problemas porque te da compañía. Págate el psicólogo para hablar y un taxy boy para fifar y ahí te vas a sentir más liviano física y mentalmente; NO ME JODAS LA VIDA A MI!
5. Si después de conocerme me mandas un sms diciéndome que me extrañas, te bloqueo del celular, del fijo, del msn y de mi vida; BOLUDO PATOLOGICO!!!
6. Si te haces el inteligente para atraer mi atención y me decís que Kundera es una variedad de sushi, que Borges es el padre de Graciela o que quedaste impactado con la sensibilidad ecológica de la película Avatar; NO NECESITAS UN PSICOLOGO, ANDA AL PSICOPEDAGOGO PREVIO PASO POR EL PEDIATRA, ¡ INFANTIL DE MIERDA!!!!
7. Si tu vida sigue siendo: un boliche, un jeans Kosiuko, 6 horas diarias de gimnasio, comer un año entero arroz blanco porque se te ocurrió pasar 5 días en Paris, usar anillitos de oro peruano (creyéndote que es Gucci) y maquillándote con Tierra de la India: PRESENTANTE A UN CASTING QUE VAS A SER LA NUEVA FLORENCIA DE LA V. O HACE UNA COLECTA ENTRE TUS AMIGOS Y COMPRATE UN MUÑECO INFLABLE así invertís solo una vez. CRECE Y BUSCATE UNA VIDA o VIVI EN LOS ETERNOS 80!!!
8. Si tu vida va a ser una extensión de la mía, porque no podes tener vida propia. TU RUTA!!! ALTERNADOR! INSEGURO! BOLUD@ TOTAL!!
9. Si me decís: Qué lindos ojos tenes! Que buen cu..! que buen tipo sos!, con vos me caso, ¿nos vamos a vivir juntos?, te voy a amar siempre!, quiero pasar con vos el resto de mi vida!, mi mamá esta encantada con vos (que mierda me importa?, vos tenes que estar encantad@), a mi papá le encanta hablar con vos (menos me importa, tarad@!!, hace 15 días que nos conocemos), mis hermanos te adoran (si, si; soy otro dios pagano por el mundo y a tus hermanos me gustaría convertirlos en polvo), quiero hacerte sentir un hombre (soyyyyy hombre imbecil!!!!). SEGUI DE LARGO MUY DE LARGO, HASTA EL INFINITO ANAL DE TUS INTESTINOS!!!!!
10. Si te descubro un mínimo rasgo de personalidad similar a la mía puedo llegar a cometer un homicidio. NO TE DISTE CUENTA AUN QUE NO ME SOPORTO????

Hay más, pero me voy de compras.

lunes, 15 de febrero de 2010

Gula



Martes. No voy a trabajar, quiero quedarme en el departamento. No sé que es peor, pero no voy a salir. Pienso en una sola cosa: cada vez que siento que voy a lograr algo aproximado a la felicidad, una voz interior me dice que no lo merezco y yo lo confirmo. Alejo así, de mí, cualquier posibilidad de ser feliz. Como aleje a C.

Me levanto a prepararme el desayuno, siempre tomo mate. Nada más.
Hoy estoy deprimido: abro la heladera y esta, mirándome, diciéndome:


- Poséeme, tómame, háceme tuya.


Prestigie es una torta de chocolate puro, con una capa interna de tres centímetros de coco (también puro) y destellos de dulce de leche. No corto una porción; agarro la bandeja, deposito a Prestigie y me voy a la cama. No abro una sola ventana.
Me acuesto, no sin antes poner LO QUE EL VIENTO SE LLEVO; necesito sufrir y ver como la bella e idiota de Scarlett pierde todo, como yo.
Una cuchara oficia de arma mortal para la torta: no la como, la devoro, la trago desesperadamente. Torta, café con leche, torta, café con leche. No puedo parar. En la pantalla se besa, se aman, se pelean, mueren, se incendida todo y yo: lloro y como, trago y devoro.
Con la ultima porción se me cruza un pensamiento: -ojala me intoxique y muera, ojala me agarre un coma hepatico, ojala me encuentren agonizando, ojala quede como un vegetal y venga C. a verme y yo le pueda decir: -Culpa tuya, ¡ la puta que te pario! (claro, no tengo ganas de asumir la culpa yo).
Nada, la puta torta no me hace nada. Fresco, como una lechuga salida del huerto, me levanto, dejo la bandeja y ataco unos ravioles frios de la noche anterior. Igual proceso.


Nada, sigo vivo.


Telefónicamente pido 2 kilos de helados: chocolate negro, chocolate blanco, dulce de leche al rhum y al whisky. Pienso que si no reviento con eso, no reventare con nada.
Soy una especie de Bridget Jones, pero sin esperanzas.


Termino el helado y veo el final de ADIOS A LAS VEGAS, amo los amores no correspondidos o destructivos (no para mi, claro. ¿O si?)
No logro levantarme de la cama. Soy una bola de grasa inanimada. Me anima pensar que tengo medio pollo en la heladera; voy por el, lo unto con mayonesa y desaparece en mi boca.

Me llama una amiga:


- Hola R, ¿cómo estas?
- Bien tomando un tecito, me duele un poco la cabeza.
- Capaz comiste algo que te hizo mal.
- No para nada, hace una semana que estoy a ensaladitas.

Me tomo mis ansiolíticos y veo como Nicolas Cage muere, poseído por el alcohol, acostado a la sombra de su amor.
Lo odio, quiero ser como él.