viernes, 30 de julio de 2010

El y Yo


Definitivamente me voy a comprar un gato (ya te había avisado en otro escrito).Uno tipo Garfield, ¿te acordas?.
Definitivamente decidido.
Descubrí que no estoy equivocado en mis “búsquedas con destino abierto” de una relación y como no aparece ni el encuentro, ni el destino con el fantasma del amor, ¿QUÉ MEJOR QUE UN GATO?. Y si, lo sexual lo puedo sublimar (como hasta ahora; con la escritura, la lectura, las películas, mis caminatas, trabajar como un nomade Somali, etc,etc) y el amor me lo dará el felino animalito y yo a él.
Pónele que estoy escribiendo, el gato al lado mío acurrucado y mirándome de vez en cuando. Escribo? y el diminuto animalito durmiendo en mis rodillas. Miro un peli y puedo acariciar el peludo y calentito cuerpo del cuatro patas. Por otro lado un gato es limpio, silencioso, protector y por sobre toda las cosas fiel (el gato siempre vuelve con su dueño (no hagas conjeturas estúpidas con la posesión del otro))
Qué un gato no reemplaza una relación? Pero por favor a esta altura hasta un muñeco inflable reemplazaría la ausencia del otro.
¿Qué cuál es la diferencia con el otro animal? (léase hombre). Ninguna, quiero promover la UNION CIVIL, y luego LEY, de animales de distintas especies ¿a quién puede joder esto? Si cualquier casamiento esta destinado al divorcio; ¿no será hora de probar otras alternativas más sanas? ¿No joden tanto con la diversidad?. Me acuerdo de Finkelstein, un psicólogo, (se habrá muerto?) que luego de 20 años de analizar parejas (mira que hay que estar al pedo para pasarte la mitad de tu vida arruinándotela escuchando parejas!!!). Después de estar años analizándolas llego a esta conclusión: “CASARSE ES HACER PUBLICA LA INTIMIDAD DE UN FUTURO FRACASO”: un genio el tipo, un genio!!!! 20 AÑOS DE INVESTIGACION PARA ESA PELOTUDES QUE ESTA A LA VISTA DE TODOS Y TODAS y encima escribió libros teorizando sobre el tema!!!. Bueno pero, a mí, la frase me encanta.
Volvamos al gato (no, a mi no idiota!) encuentro algunas cositas que no me cierran; cuando estoy leyendo me gusta tomar un café o mate, lógicamente el minino no me podrá cebar y lo más probable que mi torpeza innata haga que caiga un chorro de agua hirviendo sobre él y termine pelado. Lo mismo cuando escribo; voy a tener que levantar el culo de la silla para cocinarme, no voy a ser tan pelotudo de creer que michifuz estará cocinando una tarta de atún para los dos. Y el tema de las películas, ahora que lo pienso me puede salir caro; me imagino al gatito devolviéndome las caricias e inmediatamente me veo desangrándome por sus arañazos y teniendo que reconstruirme la cara con una cirugía estética. Ni hablar del dialogo (no pienso decir nada al respecto, lo dejo a tu criterio (Karina Olga Jelinek)
Ah, qué cansancio!
Lo más probable que, también este animal, me deje en un estado superior de soledad en el que estoy metido. Tendré que pensar en otro animal, en otro escape. Qué sé yo, un mono, una tarántula, una yarara, pero no les encuentro muchos beneficios emocionales.
Mejor me voy a caminar bajo la lluvia, hasta la Catedral Metropolitana y capaz que entro, quien te dice que ahí, con tanto curita liberal no encuentre mi próximo animal.

lunes, 26 de julio de 2010

EL JUEGO FAVORITO



“¿Existe alguna novela canadiense tan atrayente y que capte tan bien la ansiedad juvenil como El guardián entre el centeno de J. D. Salinger? Sin duda… es El juego favorito, primera novela de Leonard Cohen.” Globe and Mail (Toronto).


Inolvidable novela de aprendizaje, El juego favorito, la primera novela del célebre Leonard Cohen, narra la turbulencia de la adolescencia de Lawrence Breavman, hijo único de una familia judía de Montreal, con la prosa precisa y deslumbrante de un poeta y con la paciencia del maestro que se adentra en lo desconocido de un corazón joven. El resultado es un libro que se ha convertido en un clásico, que expresa con belleza y pasión la inquietud de esos años decisivos en la vida de cualquier hombre. Breavman atraviesa esta época de formación siempre un poco a destiempo, ligeramente desenfocado, acumulando sabiduría y desamparo. Su padre ha muerto y él no termina de entender bien cómo ni porqué; los juegos adultos del amor y la guerra, con sus infinitas posibilidades de fantasía y crueldad, lo excitan y lo turban; experimenta secretamente con el hipnotismo. Durante las noches se aventura en el riesgo con Krantz, su camarada y confidente.Su vida cambia en la universidad, pero la intensidad con que vive no disminuye ni un instante. La ansiedad y el deseo tampoco, como se hace evidente cuando huye a Nueva York. Y en rigor podría decirse que su vida comienza allí, cuando conoce a Shell, una muchacha que le hace descubrir el amor y sus exigencias, los trabajos que la felicidad exige. El título de la novela hace referencia a un juego en que alguien toma a otro en brazos, lo hace girar hasta que el otro se desprende y cae en la nieve, en la que debe permanecer rígido en la posición que cayó: gana quien consigue dejar en la nieve la figura más inesperada o cómica.
Editorial Edhasa

HERMOSOS PERDEDORES



En su primera novela, El juego favorito, Leonard Cohen narraba una historia de iniciación, de infancia y adolescencia en los tumultuosos años sesenta. La geografía era Canadá, pero el núcleo del relato era el despertar del corazón, del amor y del dolor. Hermosos perdedores vuelve a ubicarse en Canadá, y también en los años sesenta. Sin embargo, los paralelos terminan allí. La trama gira en torno a un álgido triángulo pasional, tres personajes unidos por una obsesión amorosa, y por la fascinación que les produce Catherine Tekakwitha, una santa del Siglo XVII. Haciendo que confluyan de manera magistral lo sensual y lo religioso, cabría decir lo místico, combinando con maestría una gran variedad de formas narrativas, Leonard Cohen escribió una novela donde el erotismo promete ser una fuente de sabiduría, y la sabiduría, una llave inerme, que no logra dominar el misterio del amor y el deseo.

LEONARD COHEN nació en Montreal en 1934. Poeta, novelista y músico internacionalmente reconocido, ha publicado doce libros, entre ellos dos novelas, El juego favorito y Hermosos perdedores, que fue finalista para Canada Reads 2005 de Radio CBC. Sus títulos más recientes son los volúmenes de poemas Stranger Music y Book of Longing. Grabó diecisiete álbumes; y muchos discos de homenaje, en diversos idiomas que celebran sus canciones. Su obra es conocida y amada en todo el mundo.
Editorial Edhasa

domingo, 25 de julio de 2010

Rosario Flores - El Sitio De Mi Recreo

NO TENGO MÁS LUGAR QUE ESTAS LETRAS


Una vez, hace nunca, llegue; partiendo un útero, revolviéndome ante el espanto de la vida sin saber que era. Bebiéndome un aire que no era mío di un grito y anuncie mi ausencia.
Nada no quiero aburrir; el grito de mi madre fue prolongado por el mío propio ante la palmada.
Nada, no quiero aburrir; un niñez sin sobresaltos entre juegos, risas y la mirada atenta de esa mujer cuyo nombre suena grande en mi, cuyo abarcarme es vida por ser significado, por ser madre.
De todas las vidas que un vive y no hablo de la cuestión de la reencarnación, sino de las vidas que uno va eligiendo, esas vidas que nos van llevando a ser. De esas vidas solo guardo el recuerdo de los aromas. El aroma a pasto mojado del patio de casa en aquel pueblito que contiene lo ajeno como propio, el pasto verde mojado , humedeciendo todas mis desesperaciones. La primavera violentando los cerezos, donde trepaba niño tratando de llegar a lo alto, a las ramas donde lo rojo se confundía con los blanco. El aroma a tierra después de la lluvia, ese aroma a tierra embebida, fundida en el agua. El aroma a tilos de la plaza, tantas veces escrita, tanta veces olvidada. Esa plaza donde los pasos son seguidos de las sombras, donde las fuentes danzan aguas.

No es que regrese
a mi antigua casa;
de paredes ajadas, espacios
de grandes sueños, escaleras que
convidaban a un infinito literario y divino.

No.

Regrese a mi vieja morada; la letra
a este tiempo despiadado y poderoso,
a un hueco que absorbió en segundos la historia de mi vida,
cada uno de esos 365 días multiplicados por mis edades.

Imagine otro hogar;
el vacío que la letra esconde, encierra;
sus oscuridades tempranas.
El niño que allí deje
no me puede convencer del hombre que hoy soy,
volví con la esperanza empecinada de no encontrar aromas en las palabras
pero ellas estaban desprolijamente disfrazadas de primaveras.

Tanto tiempo que es casi nada.

No hay recorrido que no empiece con el tiempo,
que no deja de ser un tirano, una novedad o un
dolor.
No hay recorrido que deje de atravesar puertas,
ventanas selladas , rincones repletos de aquellos
ecos que nos dieron vida.

La palabra es voz que subyuga cualquier infidencias,
que clausura todo lo esquivo que puede traer la memoria.

En cambio yo no recupere mis letras,
me halle yo ;
vacío de las personas que no pudieron asistir a la cita ,
sin siquiera sonreírme en el espejo;
existe un miedo aterrador :
la sonrisa como aproximación a la felicidad.

La voz del poeta no hablo con otras voces.
Muchos menos aquel nombre
que mi voz no menciona y mi recuerdo perpetua;
aquel nombre que supo leerme en el alma todos los misterios,
decirme en su paso todas las incertidumbres que supieron opacarme.
Ese nombre que como pocos tuvo la grandeza de no vivir de memoria.

No volví a mi antigua casa
regrese a un paraje inanimado ,
pero igualmente lleno de vida.

Buenos Aires se disfraza de noche.
Estoy solo.
Hay gente afuera que me espera y que no quiero encontrar.
Voy a intentar leer para salvarme por un rato,
cada cosa que leo anuncia mis fracasos,
son como pequeños suicidios cada día.

Yo también me entristezco a veces,
pero cada vez me importan menos los lugares;
Sólo que en estas letras me siento en una religión sin Dios,
pues alguna vez fui su habitante.
Me huyo.
Me enciendo en un cigarrillo y escribo estas palabras ,
ni siquiera se por qué.

domingo, 18 de julio de 2010

ANGEL - SARAH MCLACHLAN SUBTITULADO

Dale nomas....


El tiempo me sigue jugando malas pasadas pero, para entender un poco esto, estoy tratando de organizar cronológicamente mis creencias o, en realidad, mis preferencias “amorosas” o pseudosentimentales, con un solo objetivo: NO ENLOQUECER.

Aquí me viene la primer pregunta: Soy una loc@ soñador o realmente necesito terapia?, ¿ Qué mierda esta pasando con el mundo de la relaciones vinculares en cuánto al amor?, existe realmente el vinculo?, o dejo de ser una construcción de a dos (sostenida en el deseo de uno) para ser la destrucción de uno (sostenida en las ganas del otro?).Porque convengamos que nada es fácil en este mundo de relaciones liquidas y volátiles. Por eso siempre digo que loc@s eramos l@s de antes (no te voy a contar como éramos antes porque entro en una depresión patológica) pero al menos íbamos de frente y sin tantos putos prejuicios ni miedos a fracasar.
Cuando tuve noción de mi elección de “vinculo sentimental” (no es tanto una elección sexual, nunca me enamore de un pene ni un culo), me dí cuenta que la mujer es lo más grande en la creación del mundo, lo mas justo, lo más creativo, lo más humano, etc, etc (como saben casi todas mis amigas son mujeres, recuerden que un gay dentro de un grupo hetero o “abierto” resulta un atractivo insobornable para la joda (si, no se cual es esa puta creencia que tienen todos), pero…me gustaban los varoncitos. A lo hecho trecho.
En fin, cuando sentí realmente esto (en mi adolescencia, en un pueblo de dos habitantes mas quien le habla) solo me limitaba a soñar con un hombre que me gustase, que sea lindo, educado, presentable (hola mamá te presento a Cacho, mi futuro ex-marido, por ejemplo). Me imaginaba que sería buen besador, romántico, pero muy romántico (no el que te regala una rosita de mierda, sino el que te lleva un bouquet de flores, se arrodilla frente al pueblo en asamblea y grita: QUIEN ES EL PADRE DE R.???? SR. LE PIDO LA MANO DE SU HIJO!!. Si, si y si ,cómo soñaba!!
Después, ya en Buenos Aires, aparecio mi primer pareja, algunos requisitos cumplió, solo le falto pedir mi mano.
Cuando termino esta relación (casi seis años después) pensé en alguien que también sea romántico, pero que sume imaginación y encanto a la hora del amor. Que se enamorase, casi hasta el suicidio de mí, (onda: si me dejas me mato y te mato), que trabaje, no importa de qué, pero que trabaje. Qué no sea celoso, invasivo, jodido, etc, etc. Qué lindo, no? Siete años de mi vida al lado de uno que era diametralmente opuesto a lo que acabo de escribir. En fin, mal no la pase pero…… Cuando tome la decisión de separarme y se lo dije me respondio: -Bueno, si necesitas un tiempo (te cuento que el tiempo empezó hace 10 años)
Luego de un tiempo de soledad re-pensé el profile (¿no es fino?, el profile buena esaaaaaaaaaa), del futuro candidato: seguimos con el tema del romanticismo y agregue: algunos años mayor que yo, mínimamente educado, muy inteligente, profesional, independiente económica y familiarmente, pero también es importantes (chic@s y chic@s) que sea independiente MENTAL. Otra cosa importante es que me reconociese como persona, como par, que hable de cosas importantes y no que pantaloncito se comprar en ONA SAEZ, que no se maquille ¿pero si esta base es de hombre , te dicen?. Te no tenga pegado un cartel con la leyenda soy puto y me gusta serlo. Que me sea fiel. Que se proyecte conmigo y que deje de vivir del pasado porque yo seré su presente y su futuro.
Ok, ok y recontra ok, si el anterior era diametralmente opuesto, este ni siquiera te lo puedo describir. Relee el perfil de lo que yo buscaba y ponele todos sus antónimos.
Harto, podrido y agusanado, decidí dar una vuelta de tuerca a la cuestión. Comencé a buscar alguien mínimamente decente, que no mienta, que se bañe al menos una vez por día, que aunque sea bruto de padre y madre haga un tremebundo esfuerzo por pensar y tener opinión propia, que le guste el cine o simplemente mirar una película en la cama mientras nos dormimos, que disfrute unas pastas caseras, que labure y que le guste el laburo que tiene, que no viva quejándose de la vida, que sepa callar cuando tiene que hacerlo y hablar cuando idem. Que me cuente chistes y me haga llorar de emoción, que sea simpático, que me acaricie dormido (dormido yo claro, imagínate que el dormido sea él y mientras me toca dice otro nombre), etc, etc. Tantas cosas sueño y deseo, pero estoy llegando a los 40, haciendo esta catarsis que me da cierta impunidad para decir lo que se me canta el forro de las pelotas. Hay cada vez más sexos y menos hombres (concepto que se pierde en la galaxia del banderismo)
Ah, a los 40 ¿qué me gustaría encontrar?: la situación seria doblar la esquina y chocarnos (tipo publicidad) o ir al supermercado y se me acerque y me diga:- Sale 14 pesos este café¬?, no veo bien, pero a vos no puedo dejar de mirarte!. Ahhhhhhhhhhhhhh ahí quede muerto de amor….
Bueno, pero ¿qué quiero a los 40 entonces?: que no sea muy feo, que no excede los 45 años ni por debajo de los 30. Que tenga trabajo estable, que me discuta cuando yo creo tener razón y no sea un pelotudo que asienta con la cabeza y mucho menos que me diga a todo que si. Que tenga iniciativa, que si tiene ganas de verme me lo diga directamente y no empiece con la idiotez de: -QUERES QUE NOS VEAMOS? No es mas fácil un TE QUIERO VER, PODES?. Sexo: Si, me encanta y que lo tengamos por los menos tres o cuatro veces por semana. Que charlemos, que no ronque como un Mamut y que por una vez y para siempre le salga del alma un: TE AMO MI AMOR, Y TE EXTRAÑE.
La cuenta es regresiva, pero mi tren y mis ganas siguen latiendo.