
“El cielo ahí mirándome. El frío y el calor. La única rosa del jardín en invierno. El abrazo de quien no invierte sino que dona. Ese pulso es la única constante de este ir y venir: estoy viva. Y no tengo otra fidelidad”
Marta Dillon (*)
Uno percibe al leer a Marta Dillon un sutil equilibrio entre luces y sombras, anunciares y silencios que transcurren en una geografía de palabras absolutamente simples y conmovedoras.
En esta simpleza se traza un recorrido donde las palabras mutan hacia el vértigo, el desamor, el dejarse, el avanzar, el no renunciar a la vida porque es renunciar a uno mismo, el convertirse en luz para vaciarse de oscuridad.
VIVIR CON VIRUS (Edit. Norma) es una apología a la vida misma , un resistirse al encadenamiento social que en forma permanente condiciona a las personas que conviven con VIH-SIDA.
Leer este libro es nacerse nuevamente, no desde el útero partido de la madre, sino desde uno mismo. Desde todas las carencias y abundancias a las que nos sometimos. Es iniciarnos nuevamente en todo; el amor, la angustia, el sentido de estar en esta vida con una misión: VIVIR.
En esta simpleza se traza un recorrido donde las palabras mutan hacia el vértigo, el desamor, el dejarse, el avanzar, el no renunciar a la vida porque es renunciar a uno mismo, el convertirse en luz para vaciarse de oscuridad.
VIVIR CON VIRUS (Edit. Norma) es una apología a la vida misma , un resistirse al encadenamiento social que en forma permanente condiciona a las personas que conviven con VIH-SIDA.
Leer este libro es nacerse nuevamente, no desde el útero partido de la madre, sino desde uno mismo. Desde todas las carencias y abundancias a las que nos sometimos. Es iniciarnos nuevamente en todo; el amor, la angustia, el sentido de estar en esta vida con una misión: VIVIR.
"Cada verano, igual que hoy, las peras se caen del árbol frente a mi ventana. En cualquier caso estoy segura de que es el amor a la vida lo que me salva de la muerte . Y no hablo de dejar de respirar sino del silencio que me queda en el alma cuando pierdo el asombro cada vez que una pera se estrella contra el pasto”.
VIVIR CON VIRUS es un tratamiento que apacigua el dolor del alma que es el peor dolor , ese que nos acusa y no nos perdona.
Un libro imperdible, justo en su anunciarse, un texto cargado de contenido poético que busca en la palabra mitigar el miedo y fluir frente a la vida.
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