viernes, 30 de julio de 2010

SOLO UNA INTERPRETACIÓN


Miro la foto, un pequeño, mínimo pensamiento se genera en mí: existe una dialéctica entre quien la mira y quien es visto, existe algo en lo supremo y sublime de la mirada y un constante debate entre lo ausente y lo presente. Menciono la palabra dialéctica como técnica de “conversación” (entre el objeto “foto” (que dejara de ser un objeto)), no quiero arrimar mi escrito en nada vinculado a lo filosófico de la dialéctica, a ninguna lógica irrelevante (en este caso) del siglo XIII y mucho menos a ninguna teoría del conocimiento.
La foto me llega de un matrimonio amigo que visito a Salta y vio a este hombre sentado en las escalinatas de la Catedral.
Primero mire la foto como un esbozo de reconocimiento simplista hacia mis amigos, claro, debía hacerles una devolución.
Pero ¿qué es la fotografía?, nada más que un proceso de captura, de captura de imágenes, de almacenamiento de vidas. Un proceso que pasa de lo móvil a lo estático con solo oprimir un botón.
No alcanza nunca con mirar las cosas, sobre todos las fotos y en la fotos, quizás, se encuentra el génesis de la mirada del otro. La foto es más de lo que uno ve; las fotos son el recorrido del ojo de quien la ejecuta, de ese ojo que se detiene en un momento exacto, que como todo momento, tiene su por qué, su para qué y su necesidad; su necesidad de perpetuarse.
La foto, la fotografía es una obra de arte, y la condición de observación de toda obra de arte es ofrecerles el ritual de la contemplación; ese mirar con interés, con detenimiento, ese reflexionar con atención para formarse una idea de lo que uno ve. Contemplar es ver una posibilidad; ¿posibilidad de qué? De cambiar una realidad. Contemplar nos permite reflexionar intensamente sobre lo que vemos, apartándonos de nosotros mismos.
En la relación a esta foto puedo afirmar otra cosa que se oponen a lo antedicho: el matrimonio de amigos míos, argentinos, viven en Paris hace años. Yo, argentino, nunca quise irme de mi país (eso no nos diferencia en nada o quizás en mucho, sobre todo en la forma de “ver”).¿Por qué esta aclaración?: para ellos es una forma de mirar (algo casi decorativo, curioso, “autóctono” un hombre “pobre” sentado en una Iglesia “llamativa” de una provincia argentina), para nosotros, no solo es la mirada, sino la proyección de un descubrimiento, el imaginario que deja plasmado esa foto en nuestra mente y me atrevo, en nuestras emociones.
En las fotos miramos una realidad, que generalmente la sentimos ajena, pero la capturamos, ¿el ahí de la posesión?, ¿el ahí de hacerla nuestra a esa realidad? ¿O es un mero juego qué con el tiempo se vincula al recuerdo o al ejercicio de la memoria? (que en un tiempo tiende a ser olvido).
Contemplar la realidad bajo la luz unificadora de nuestras ideas tiene la ineludible ventaja de darle nuevas formas a nuestra existencia; aunque a veces niega la diversidad y las infinitas posibilidades de la realidad.
La fotografía debería ser, además de un acto creador, fundante; nuestro derecho a ver una realidad, a refundar lo que deseamos; sea el otro, seamos nosotros mismos. Es liberador notar cada vez más cosas que nos eran ajenas; esta sociedad, plagada de imágenes, hace que se transformen en el vinculo ideal con realidades de la cuales no tenemos una vivencia directa o creencias moralmente incorrectas.
La foto define por nosotros aquellas cosas que “permitimos” sean reales y que lógicamente ensanchan los limites de lo real (por ejemplo esta foto del hombre; un conflicto social no denunciado del todo (solo la foto da cuenta de su existencia), y es un conflicto distante del espectador (de quién fotografía). He aquí el poder de la fotografía, casi redentor; la fotografía da IDENTIDAD, fija estáticamente una realidad móvil, confiere importancia a un acontecimiento y los vuelve parte activa de nuestra memoria, lo convierte en un SER en una EXISTENCIA (y vale la redundancia).
Esta, como tantas otras fotografías, es solo un fragmento de una realidad, es solo un destello, podríamos afirmar un vislumbrarse hacia… una proyección. Y por supuesto tiene otra condición; la de ser memorable, inolvidable.
En un mundo como el nuestro donde todo es apariencia, donde todo es cambiante, la fotografía registra precisamente eso: LO APARENTE, pero también registra un cambio y la destrucción de un pasado. Y aquí, en lo aparente, en lo cambiante, radica nuestra morbosa modernidad: todas las realidades son construcciones: pero hay una realidad indiscutible, la de la identidad, la de cómo miramos al otro, la de cómo identificamos a los otros, la de cómo contemplamos al otro y le damos existencia en nosotros.
Las fotografías no se parecen a la vida: son la vida. Y al ser vida, la fotografía no es definitiva, es el principio de un algo, de una parte, de un todo.
Rescato, básicamente, que más allá de la mirada primera y la contemplación posterior, la fotografías nos da conocimientos de otras vidas, de otras miradas hacia los otros y hacia nosotros (ver cosas que retratamos también nos hacen descubrirnos) y, sobre todo, la fotografía es el deposito de una sociedad que nunca termina de completarse ni definirse.

El y Yo


Definitivamente me voy a comprar un gato (ya te había avisado en otro escrito).Uno tipo Garfield, ¿te acordas?.
Definitivamente decidido.
Descubrí que no estoy equivocado en mis “búsquedas con destino abierto” de una relación y como no aparece ni el encuentro, ni el destino con el fantasma del amor, ¿QUÉ MEJOR QUE UN GATO?. Y si, lo sexual lo puedo sublimar (como hasta ahora; con la escritura, la lectura, las películas, mis caminatas, trabajar como un nomade Somali, etc,etc) y el amor me lo dará el felino animalito y yo a él.
Pónele que estoy escribiendo, el gato al lado mío acurrucado y mirándome de vez en cuando. Escribo? y el diminuto animalito durmiendo en mis rodillas. Miro un peli y puedo acariciar el peludo y calentito cuerpo del cuatro patas. Por otro lado un gato es limpio, silencioso, protector y por sobre toda las cosas fiel (el gato siempre vuelve con su dueño (no hagas conjeturas estúpidas con la posesión del otro))
Qué un gato no reemplaza una relación? Pero por favor a esta altura hasta un muñeco inflable reemplazaría la ausencia del otro.
¿Qué cuál es la diferencia con el otro animal? (léase hombre). Ninguna, quiero promover la UNION CIVIL, y luego LEY, de animales de distintas especies ¿a quién puede joder esto? Si cualquier casamiento esta destinado al divorcio; ¿no será hora de probar otras alternativas más sanas? ¿No joden tanto con la diversidad?. Me acuerdo de Finkelstein, un psicólogo, (se habrá muerto?) que luego de 20 años de analizar parejas (mira que hay que estar al pedo para pasarte la mitad de tu vida arruinándotela escuchando parejas!!!). Después de estar años analizándolas llego a esta conclusión: “CASARSE ES HACER PUBLICA LA INTIMIDAD DE UN FUTURO FRACASO”: un genio el tipo, un genio!!!! 20 AÑOS DE INVESTIGACION PARA ESA PELOTUDES QUE ESTA A LA VISTA DE TODOS Y TODAS y encima escribió libros teorizando sobre el tema!!!. Bueno pero, a mí, la frase me encanta.
Volvamos al gato (no, a mi no idiota!) encuentro algunas cositas que no me cierran; cuando estoy leyendo me gusta tomar un café o mate, lógicamente el minino no me podrá cebar y lo más probable que mi torpeza innata haga que caiga un chorro de agua hirviendo sobre él y termine pelado. Lo mismo cuando escribo; voy a tener que levantar el culo de la silla para cocinarme, no voy a ser tan pelotudo de creer que michifuz estará cocinando una tarta de atún para los dos. Y el tema de las películas, ahora que lo pienso me puede salir caro; me imagino al gatito devolviéndome las caricias e inmediatamente me veo desangrándome por sus arañazos y teniendo que reconstruirme la cara con una cirugía estética. Ni hablar del dialogo (no pienso decir nada al respecto, lo dejo a tu criterio (Karina Olga Jelinek)
Ah, qué cansancio!
Lo más probable que, también este animal, me deje en un estado superior de soledad en el que estoy metido. Tendré que pensar en otro animal, en otro escape. Qué sé yo, un mono, una tarántula, una yarara, pero no les encuentro muchos beneficios emocionales.
Mejor me voy a caminar bajo la lluvia, hasta la Catedral Metropolitana y capaz que entro, quien te dice que ahí, con tanto curita liberal no encuentre mi próximo animal.

lunes, 26 de julio de 2010

EL JUEGO FAVORITO



“¿Existe alguna novela canadiense tan atrayente y que capte tan bien la ansiedad juvenil como El guardián entre el centeno de J. D. Salinger? Sin duda… es El juego favorito, primera novela de Leonard Cohen.” Globe and Mail (Toronto).


Inolvidable novela de aprendizaje, El juego favorito, la primera novela del célebre Leonard Cohen, narra la turbulencia de la adolescencia de Lawrence Breavman, hijo único de una familia judía de Montreal, con la prosa precisa y deslumbrante de un poeta y con la paciencia del maestro que se adentra en lo desconocido de un corazón joven. El resultado es un libro que se ha convertido en un clásico, que expresa con belleza y pasión la inquietud de esos años decisivos en la vida de cualquier hombre. Breavman atraviesa esta época de formación siempre un poco a destiempo, ligeramente desenfocado, acumulando sabiduría y desamparo. Su padre ha muerto y él no termina de entender bien cómo ni porqué; los juegos adultos del amor y la guerra, con sus infinitas posibilidades de fantasía y crueldad, lo excitan y lo turban; experimenta secretamente con el hipnotismo. Durante las noches se aventura en el riesgo con Krantz, su camarada y confidente.Su vida cambia en la universidad, pero la intensidad con que vive no disminuye ni un instante. La ansiedad y el deseo tampoco, como se hace evidente cuando huye a Nueva York. Y en rigor podría decirse que su vida comienza allí, cuando conoce a Shell, una muchacha que le hace descubrir el amor y sus exigencias, los trabajos que la felicidad exige. El título de la novela hace referencia a un juego en que alguien toma a otro en brazos, lo hace girar hasta que el otro se desprende y cae en la nieve, en la que debe permanecer rígido en la posición que cayó: gana quien consigue dejar en la nieve la figura más inesperada o cómica.
Editorial Edhasa

HERMOSOS PERDEDORES



En su primera novela, El juego favorito, Leonard Cohen narraba una historia de iniciación, de infancia y adolescencia en los tumultuosos años sesenta. La geografía era Canadá, pero el núcleo del relato era el despertar del corazón, del amor y del dolor. Hermosos perdedores vuelve a ubicarse en Canadá, y también en los años sesenta. Sin embargo, los paralelos terminan allí. La trama gira en torno a un álgido triángulo pasional, tres personajes unidos por una obsesión amorosa, y por la fascinación que les produce Catherine Tekakwitha, una santa del Siglo XVII. Haciendo que confluyan de manera magistral lo sensual y lo religioso, cabría decir lo místico, combinando con maestría una gran variedad de formas narrativas, Leonard Cohen escribió una novela donde el erotismo promete ser una fuente de sabiduría, y la sabiduría, una llave inerme, que no logra dominar el misterio del amor y el deseo.

LEONARD COHEN nació en Montreal en 1934. Poeta, novelista y músico internacionalmente reconocido, ha publicado doce libros, entre ellos dos novelas, El juego favorito y Hermosos perdedores, que fue finalista para Canada Reads 2005 de Radio CBC. Sus títulos más recientes son los volúmenes de poemas Stranger Music y Book of Longing. Grabó diecisiete álbumes; y muchos discos de homenaje, en diversos idiomas que celebran sus canciones. Su obra es conocida y amada en todo el mundo.
Editorial Edhasa

domingo, 25 de julio de 2010

Rosario Flores - El Sitio De Mi Recreo

NO TENGO MÁS LUGAR QUE ESTAS LETRAS


Una vez, hace nunca, llegue; partiendo un útero, revolviéndome ante el espanto de la vida sin saber que era. Bebiéndome un aire que no era mío di un grito y anuncie mi ausencia.
Nada no quiero aburrir; el grito de mi madre fue prolongado por el mío propio ante la palmada.
Nada, no quiero aburrir; un niñez sin sobresaltos entre juegos, risas y la mirada atenta de esa mujer cuyo nombre suena grande en mi, cuyo abarcarme es vida por ser significado, por ser madre.
De todas las vidas que un vive y no hablo de la cuestión de la reencarnación, sino de las vidas que uno va eligiendo, esas vidas que nos van llevando a ser. De esas vidas solo guardo el recuerdo de los aromas. El aroma a pasto mojado del patio de casa en aquel pueblito que contiene lo ajeno como propio, el pasto verde mojado , humedeciendo todas mis desesperaciones. La primavera violentando los cerezos, donde trepaba niño tratando de llegar a lo alto, a las ramas donde lo rojo se confundía con los blanco. El aroma a tierra después de la lluvia, ese aroma a tierra embebida, fundida en el agua. El aroma a tilos de la plaza, tantas veces escrita, tanta veces olvidada. Esa plaza donde los pasos son seguidos de las sombras, donde las fuentes danzan aguas.

No es que regrese
a mi antigua casa;
de paredes ajadas, espacios
de grandes sueños, escaleras que
convidaban a un infinito literario y divino.

No.

Regrese a mi vieja morada; la letra
a este tiempo despiadado y poderoso,
a un hueco que absorbió en segundos la historia de mi vida,
cada uno de esos 365 días multiplicados por mis edades.

Imagine otro hogar;
el vacío que la letra esconde, encierra;
sus oscuridades tempranas.
El niño que allí deje
no me puede convencer del hombre que hoy soy,
volví con la esperanza empecinada de no encontrar aromas en las palabras
pero ellas estaban desprolijamente disfrazadas de primaveras.

Tanto tiempo que es casi nada.

No hay recorrido que no empiece con el tiempo,
que no deja de ser un tirano, una novedad o un
dolor.
No hay recorrido que deje de atravesar puertas,
ventanas selladas , rincones repletos de aquellos
ecos que nos dieron vida.

La palabra es voz que subyuga cualquier infidencias,
que clausura todo lo esquivo que puede traer la memoria.

En cambio yo no recupere mis letras,
me halle yo ;
vacío de las personas que no pudieron asistir a la cita ,
sin siquiera sonreírme en el espejo;
existe un miedo aterrador :
la sonrisa como aproximación a la felicidad.

La voz del poeta no hablo con otras voces.
Muchos menos aquel nombre
que mi voz no menciona y mi recuerdo perpetua;
aquel nombre que supo leerme en el alma todos los misterios,
decirme en su paso todas las incertidumbres que supieron opacarme.
Ese nombre que como pocos tuvo la grandeza de no vivir de memoria.

No volví a mi antigua casa
regrese a un paraje inanimado ,
pero igualmente lleno de vida.

Buenos Aires se disfraza de noche.
Estoy solo.
Hay gente afuera que me espera y que no quiero encontrar.
Voy a intentar leer para salvarme por un rato,
cada cosa que leo anuncia mis fracasos,
son como pequeños suicidios cada día.

Yo también me entristezco a veces,
pero cada vez me importan menos los lugares;
Sólo que en estas letras me siento en una religión sin Dios,
pues alguna vez fui su habitante.
Me huyo.
Me enciendo en un cigarrillo y escribo estas palabras ,
ni siquiera se por qué.

domingo, 18 de julio de 2010

ANGEL - SARAH MCLACHLAN SUBTITULADO

Dale nomas....


El tiempo me sigue jugando malas pasadas pero, para entender un poco esto, estoy tratando de organizar cronológicamente mis creencias o, en realidad, mis preferencias “amorosas” o pseudosentimentales, con un solo objetivo: NO ENLOQUECER.

Aquí me viene la primer pregunta: Soy una loc@ soñador o realmente necesito terapia?, ¿ Qué mierda esta pasando con el mundo de la relaciones vinculares en cuánto al amor?, existe realmente el vinculo?, o dejo de ser una construcción de a dos (sostenida en el deseo de uno) para ser la destrucción de uno (sostenida en las ganas del otro?).Porque convengamos que nada es fácil en este mundo de relaciones liquidas y volátiles. Por eso siempre digo que loc@s eramos l@s de antes (no te voy a contar como éramos antes porque entro en una depresión patológica) pero al menos íbamos de frente y sin tantos putos prejuicios ni miedos a fracasar.
Cuando tuve noción de mi elección de “vinculo sentimental” (no es tanto una elección sexual, nunca me enamore de un pene ni un culo), me dí cuenta que la mujer es lo más grande en la creación del mundo, lo mas justo, lo más creativo, lo más humano, etc, etc (como saben casi todas mis amigas son mujeres, recuerden que un gay dentro de un grupo hetero o “abierto” resulta un atractivo insobornable para la joda (si, no se cual es esa puta creencia que tienen todos), pero…me gustaban los varoncitos. A lo hecho trecho.
En fin, cuando sentí realmente esto (en mi adolescencia, en un pueblo de dos habitantes mas quien le habla) solo me limitaba a soñar con un hombre que me gustase, que sea lindo, educado, presentable (hola mamá te presento a Cacho, mi futuro ex-marido, por ejemplo). Me imaginaba que sería buen besador, romántico, pero muy romántico (no el que te regala una rosita de mierda, sino el que te lleva un bouquet de flores, se arrodilla frente al pueblo en asamblea y grita: QUIEN ES EL PADRE DE R.???? SR. LE PIDO LA MANO DE SU HIJO!!. Si, si y si ,cómo soñaba!!
Después, ya en Buenos Aires, aparecio mi primer pareja, algunos requisitos cumplió, solo le falto pedir mi mano.
Cuando termino esta relación (casi seis años después) pensé en alguien que también sea romántico, pero que sume imaginación y encanto a la hora del amor. Que se enamorase, casi hasta el suicidio de mí, (onda: si me dejas me mato y te mato), que trabaje, no importa de qué, pero que trabaje. Qué no sea celoso, invasivo, jodido, etc, etc. Qué lindo, no? Siete años de mi vida al lado de uno que era diametralmente opuesto a lo que acabo de escribir. En fin, mal no la pase pero…… Cuando tome la decisión de separarme y se lo dije me respondio: -Bueno, si necesitas un tiempo (te cuento que el tiempo empezó hace 10 años)
Luego de un tiempo de soledad re-pensé el profile (¿no es fino?, el profile buena esaaaaaaaaaa), del futuro candidato: seguimos con el tema del romanticismo y agregue: algunos años mayor que yo, mínimamente educado, muy inteligente, profesional, independiente económica y familiarmente, pero también es importantes (chic@s y chic@s) que sea independiente MENTAL. Otra cosa importante es que me reconociese como persona, como par, que hable de cosas importantes y no que pantaloncito se comprar en ONA SAEZ, que no se maquille ¿pero si esta base es de hombre , te dicen?. Te no tenga pegado un cartel con la leyenda soy puto y me gusta serlo. Que me sea fiel. Que se proyecte conmigo y que deje de vivir del pasado porque yo seré su presente y su futuro.
Ok, ok y recontra ok, si el anterior era diametralmente opuesto, este ni siquiera te lo puedo describir. Relee el perfil de lo que yo buscaba y ponele todos sus antónimos.
Harto, podrido y agusanado, decidí dar una vuelta de tuerca a la cuestión. Comencé a buscar alguien mínimamente decente, que no mienta, que se bañe al menos una vez por día, que aunque sea bruto de padre y madre haga un tremebundo esfuerzo por pensar y tener opinión propia, que le guste el cine o simplemente mirar una película en la cama mientras nos dormimos, que disfrute unas pastas caseras, que labure y que le guste el laburo que tiene, que no viva quejándose de la vida, que sepa callar cuando tiene que hacerlo y hablar cuando idem. Que me cuente chistes y me haga llorar de emoción, que sea simpático, que me acaricie dormido (dormido yo claro, imagínate que el dormido sea él y mientras me toca dice otro nombre), etc, etc. Tantas cosas sueño y deseo, pero estoy llegando a los 40, haciendo esta catarsis que me da cierta impunidad para decir lo que se me canta el forro de las pelotas. Hay cada vez más sexos y menos hombres (concepto que se pierde en la galaxia del banderismo)
Ah, a los 40 ¿qué me gustaría encontrar?: la situación seria doblar la esquina y chocarnos (tipo publicidad) o ir al supermercado y se me acerque y me diga:- Sale 14 pesos este café¬?, no veo bien, pero a vos no puedo dejar de mirarte!. Ahhhhhhhhhhhhhh ahí quede muerto de amor….
Bueno, pero ¿qué quiero a los 40 entonces?: que no sea muy feo, que no excede los 45 años ni por debajo de los 30. Que tenga trabajo estable, que me discuta cuando yo creo tener razón y no sea un pelotudo que asienta con la cabeza y mucho menos que me diga a todo que si. Que tenga iniciativa, que si tiene ganas de verme me lo diga directamente y no empiece con la idiotez de: -QUERES QUE NOS VEAMOS? No es mas fácil un TE QUIERO VER, PODES?. Sexo: Si, me encanta y que lo tengamos por los menos tres o cuatro veces por semana. Que charlemos, que no ronque como un Mamut y que por una vez y para siempre le salga del alma un: TE AMO MI AMOR, Y TE EXTRAÑE.
La cuenta es regresiva, pero mi tren y mis ganas siguen latiendo.

sábado, 10 de julio de 2010

Katherine Jenkins - Quello che faro (Everything I Do)

SABADO


Hoy es sábado, 10 de Julio del 2010, para darle una situación cronológica o temporal,como quieras llamarla. Me levante temprano, demasiado temprano para un sábado; el reloj desnudaba las 6 de la mañana.
Me levante de la cama en silencio, puse la pava al fuego y prepare mi mate. Volví con la bandeja a la cama. Tome mate.¿cómo explicártelo?, es momento de gran disfrute para mi: el ritual del mate, el calor del acolchado, los primeros y escuetos destellos de sol entrando por la venta, los libros que voy leyendo y se acumulan en mi mesa de noche junto a la lámpara. Y el silencio, el silencio como amalgama de mi mente con la realidad; como hace tiempo, como hace tanto.
Casi una hora se sostiene mi ritual del mate y la mirada fija en la pantalla de la TV apagada, su negritud suele conmoverme; con solo apretar un botón lo negro puede volver en infinidad de combinaciones coloridas: Maldita tecnología ¿o salvadora?
Me levanto pongo el tema EVERYTHING I DO, I DO IT FOR YOU, en una inolvidable versión de Katherine Jenkins. Agarro un libro y vuelvo a la cama.
Leo una carta redactada por un soldado alemán que montaba guardia en el invierno ruso a finales del 42:

“La Navidad más bella que había visto nunca, compuesta íntegramente de emociones desinteresadas y desprovista de todo ribete oropel. Yo estaba solo bajo un enorme cielo estrellado, y recuerdo que una lagrima rodaba por mi mejilla helada, no era una lagrima de dolor ni de alegría, sino de la emoción creada por una vivencia intensas…”

Comienzo a regalarle una lagrima a aquel soldado, me salva sentir que puedo emocionarme ante estas cosas, me rescata de una realidad absurda y descarada que, una realidad que vivimos a diario.
Pienso en como aquel paisaje gutural, helado, ese paisaje de inmensa soledad y miedo, pudo formarse en la cabeza de aquel hombre, en una postal inolvidable, en una “vivencia intensa”
Creo que solo se detuvo en la belleza inanimada del paisaje, en el cielo estrellado, en la magnificencia de lo creado, en la destrucción de vidas que veía a diario y ese fue su momento de sosiego; un instante en el tiempo en el cual se vio él ante la alteridad y ante su vulnerabilidad. También creo que pensó que ese momento, único, podría llegar a ser su último momento.

Me levanto, me sigue acariciando la voz de la Jenkins, ahora con The Prayer. Hoy voy a librar una batalla, voy a hacerle guardia a mi vida, voy a seguir contemplando mi interior para salvarme del afuera.

CUBA LIBRE


Premiada y leída en todo el mundo, en solo tres años Yoani Sánchez se convirtió a través de su blog Generación Y en la voz de los jóvenes que nacieron en Cuba en los años setenta y ochenta y se encuentran encerrados en una utopía que no les pertenece. Creado en 2007, el blog fue censurado en Cuba desde 2008 pero logró sobrevivir y seguir creciendo, y hoy está traducido a diecisiete lenguas y tiene 14 millones de entradas por mes. Recibió numerosos premios internacionales y su autora fue seleccionada por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo.
Cuba libre rescata en forma de libro el itinerario virtual de Generación Y a través de reveladores textos y fotos, muchas de ellas tomadas por la propia Sánchez, que retratan la Cuba de hoy.



“Hay jóvenes cubanos enviados especialmente para realizar labor de zapa y prensa neocolonial de la antigua metrópoli española que los premia”.

Fidel Castro (comentando las declaraciones de Yoani Sánchez en el prólogo del libro Fidel, Bolivia y algo más)

“Tu blog ofrece al mundo una ventana particular a las realidades de la vida cotidiana en Cuba. Es revelador que Internet les haya ofrecido a ti y a otros valientes blogueros cubanos un medio tan libre de expresión, y aplaudo estos esfuerzos colectivos para alentar a sus compatriotas para expresarse a través de la tecnología”.
Barack Obama (de las respuestas del reportaje virtual realizado por Yoani
Sánchez)


Yoani Sánchez nació en Cuba en 1975. Estudió Filología Hispánica en la Facultad de Artes y Letras. En 2008 ganó el premio de Periodismo Ortega y Gasset. Fue seleccionada por la revista Time entre las 100 personas más influyentes del mundo y su bitácora fue incluida entre los 25 mejores blogs del mundo, en una selección hecha por esa misma revista junto a la CNN. Mereció el premio del jurado en el concurso español Bitácoras.com y el máximo galardón en los premios The BOBs entregado en Alemania. En 2009 recibió el premio de periodismo Maria Moors Cabot.


Agradecimiento: EDITORIAL MAREA (http://www.editorialmarea.com.ar/)

viernes, 9 de julio de 2010

Loc@ yooooooooo o loc@ éllllllllllllllllllllllllllll


Si, mis querid@s seguidores y detractores, tengo que empezar a “pensar” estrategias de captación de hombres, no puedo vivir tan equivocado. Estoy pensando que evidentemente fallo yo. Como tengo la esperanza como baluarte las ultimas semanas me dedique (además de trabajar como una zafrera) a conocer “interesantes” personajes que me escribían bellos mensajes.
G. me mando un mensaje (por una página de contactos) un jueves a las 21:15 hs y a las 22:00 estábamos en un bar de Recoleta cenando. 22:45 estaba en su minidepartamento desnudándome mientras él me besaba. 00:20 recuperándonos del desquiciado ajetreo sexual me dice que me quede a dormir con él. 01:30 comencé a escuchar sus ronquidos. 01:40 sus gases. Y a las 05:00, si pegar un ojo me vestí lentamente, le di un beso y me fui. Entre-dormido me dijo: tan temprano? – Si tengo que entregar un trabajo en unas horas y no llego. –Ok, después te llamo. Llegue al departamento, me bañe, tome tres litros de café y 10 bayaspirinas, termine el trabajo y me fui a la oficina. G, no me gusto, sencillamente me fascino: desprejuiciado, amoroso, charlatán, cómico, inteligente y por sobre todas las cosas ¿a quién se lo ocurre invitar a alguien a dormir en la primer cita sabiendo que roncas como un Mamut y te cagas como vaca en viaje?. Eh??? Yo? ME ENAMORE PERDIDAMENTE.
Al mediodía me llamo para decirme que a la tarde salía del trabajo y venia para mi departamento y cerro la frase “quiero dormir todas las noches con vos” NO TE MATA QUE TE DIGA ESO UN TIPO QUE RECIEN CONOCES??. Yo acá ya estaba fusilado de amor.

Llego a casa, me beso aproximadamente 45 minutos, hablamos algunas gansadas del trabajo y me dice: - ya no, pero a fin de año (estabamos en Junio) nos podemos mudar juntos. Pensé en alguna patología severa del pibe, pero me gustaba (me gusta en realidad) tanto que lo deje pasar por alto y le dije: -Puede ser.

Fuimos a camiar.
Gastamos la cama de él.
Destruimos la mía.
Fuimos a exposiciones.
Cenamos y dormimos todas las noches juntos.
Le contó a todos sus amigos de mi existencia.(yo a ninguno por las dudas)
Me presento por cam a toda su familia..
La mamá me dijo: cuídame al nene! .
Etc
Etc
Etc

¿Sabes cuánto duro todo esto? 5 días (decime si no fuimos la Thelma y Lousie gay?) 5 putos y miserables días, todo ¿por qué?: Al sexto día se me ocurre llamarlo por teléfono a la 19 hs para preguntarle: -Venís para casa o voy a la tuya hoy?. Esa simple pregunta disparo un: -Estoy con mis compañeros de trabajo festejando el cumpleaños de X, cómo me llamas para preguntarme esa pelotudes??,sos un invasivo (nunca lo llame, siempre lo hacia él, tres horas antes me había dicho que se estaba enamorando de mi y te recuerdo que 4 días antes planeaba vivir conmigo), seguramente pensás que estoy con otro!!! (ese sería su problema no el mío, mi mente no piensa esas nimiedades) la verdad me hartaste!!
Y me corto
Me corto
Corto.

Absorto, con el tubo del teléfono en la oreja, pensé que era alguna cámara oculta del homofóbico de Tinelli, pero no, fue todo real.
Entre al msn para ver si estaba (no estuvo nunca más, me borro) entre al Factbook (jamás lo encontré, me bloqueo) lo llame (nunca atendió) le mande un texto (también bloqueo mi número celular). En fin anda a la puta que te parió.

La angustia me duro lo que tarde en devorarme una galletitas rellenas de crema de limón que son una delicia, o sea 15 minutos más o menos (si era una lata de medio kilo, ¿cuánto podía tardar?).

A la mañana siguiente, cuando me duchaba ví su cepillo de dientes en el lavabo y sonreí, por cariño y porque el cepillito me venía barbaro para pasar la crema limpiadora a las lamparas de bronce.

Curas quilmeños apoyan el matrimonio del mismo sexo


Emitieron una carta en la que cuestionan el clima de intolerancia, el miedo a la libertad y se preguntan acerca de la "ley natural".



"Preguntas que nos surgen en la situación actual

Ante el surgimiento de temas conflictivos en la sociedad, en medio de los debates, vemos que con mucha frecuencia las voces que se atribuyen a “la Iglesia” aparecen del lado de los que se niegan a “lo nuevo”, los que tienen miedo a la libertad, los que quieren que nada cambie. Es cierto que con mucha frecuencia hay quienes quieren mostrar la “peor cara” de la Iglesia, es cierto que no siempre “lo nuevo” es “lo mejor”, y que caminar caminos de libertad supone andar rumbos que a su vez nos hagan libres. Por eso, como miembros activos y plenos de la Iglesia, un grupo de curas de la diócesis de Quilmes quisiéramos formularnos algunas preguntas. No pretendemos tener todas las respuestas, pero sí creemos que interrogarnos nos ayuda a pensar con libertad y con paz.

1. Ante el clima de intolerancia, y en muchos casos de actitudes verdaderamente dignas de las peores Cruzadas, movidas por preocupantes fundamentalismos bíblicos, filosóficos y antropológicos, nos preguntamos: ¿Se puede seguir afirmando que la homosexualidad es una “enfermedad”, y desde una comprensión prejuiciosa de la misma, condenar tal identidad y sus eventuales derechos civiles? ¿Cuáles serían los argumentos serios, razonables y académicos para sostener semejante afirmación?

2. Ante el planteamiento de que un eventual matrimonio entre parejas del mismo sexo atenta contra la “ley natural”, nos preguntamos: ¿A qué se llama “natural” en estas discusiones? ¿No estará aquí una de las dificultades para poder clarificar este debate? “Ley natural”, “naturaleza”, “orden natural”, ¿no son expresiones a ser revisadas y actualizadas? ¿Pueden entenderse estas expresiones de manera absoluta, fijista y sin la dinámica propia de nuestra condición humana? Si en la historia de la Iglesia se consideraba “natural” el cauce de un río y se impedía canalizarlo, o se consideraba “natural” la esclavitud, ¿no estaremos ante una concepción claramente cultural? La concepción de “ley natural”, ¿no es más propia del helenismo que de la Biblia? Cuando San Pablo afirma que “es natural en el varón el pelo corto” (1 Cor 11) ¿no es esta una concepción evidentemente cultural?

3. En nuestros barrios hay muchos pibes y pibas que nacen y crecen con madres solteras, a cargo de tías y abuelas, de gente sincera que realizando la “función materna y paterna” les garantiza el afecto y el cuidado necesario para la vida. Comedores, hogares o simplemente vecinos y vecinas que hacen gratuitamente más amplia su mesa y su casa, logran que muchos chicos encuentren “familia” (la más de las veces sin su papá biológico y, a veces, hasta sin su mamá biológica). ¿No será necesario revisar el concepto burgués de “familia”, defendido detrás de slogans discriminatorios a la condición homosexual? ¿No han generado los pretendidos “sanos” matrimonios heterosexuales (“sanos” por el mero hecho de ser “hetero”) situaciones disfuncionales, abandono de hijos, abusos y violaciones a la vida?

4. Se ha afirmado que se quiere cambiar “la familia”. ¿No es evidente que “la familia” ha cambiado y sigue cambiando a lo largo de la historia? El modelo que actualmente se defiende, ¿no es propio del s. XVIII y muy diferente de las familias de las comunidades indígenas de América o de África? ¿La familia polígama de “Abraham nuestro padre en la fe” es igual a la familia ampliada en la que convivían no sólo padres, hijos, nietos, sino también esclavos y clientes, como era habitual en el imperio romano? ¿La familia patriarcal en el que la mujer era tenida por “propiedad de” un varón (¿no viene de allí el término “matri monium”?) es igual a la familia en la que una jovencita debe cuidar a sus hermanitos mientras su mamá trabaja porque su papá los abandonó? ¿cuál de todos estos y los muchos otros existentes en la historia sería el término adecuado para hablar de “familia”?

5. Si miramos el Evangelio de Jesús, es evidente que, Reino de Dios y familia son “fidelidades en conflicto” (S. Guijarro). Jesús dedica todas sus energías y entusiasmo a predicar “el reino de Dios”, y relativiza de un modo claro y evidente la familia; ¿no es sorprendente que muchas veces escuchemos y leamos sobre “la familia” como una expresión unívoca y sin relación a la búsqueda de la justicia y la opción por los pobres, propia del Reino? ¿Por qué tantos y tantas “cruzados/as” católicos/as que levantan sus voces y se movilizan no lo hacen para combatir la pobreza, la injusticia, la desocupación, la falta de salud, de vivienda digna, cosas que ciertamente “atentan contra la familia”? Si para Jesús, “el reino es lo único absoluto y todo lo demás es relativo” (Pablo VI), ¿por qué no es “el reino” el grito unánime de los “cristianos” (católicos o no) de hoy?

6. Si la Iglesia en su historia, en su predicación y en sus enseñanzas (Magisterio) enseña que se debe obedecer ciegamente la “conciencia”, y que el ser humano “percibe y reconoce por medio de su conciencia los dictámenes de la ley divina, conciencia que tiene obligación de seguir fielmente en toda su actividad para llegar a Dios, que es su fin” (“Dignitatis humanae”, nº 3) ¿Es posible, a esta altura de la historia, pretender condicionar la acción de nuestros legisladores en su labor parlamentaria con concepciones propias de la cristiandad medieval obviando su legítima libertad de conciencia en temas tan controvertidos? Es absolutamente justo y razonable poder decir una palabra y opinar, pero pretender legislar o que los legisladores “deban” seguir dictámenes eclesiásticos, ¿no es más propio de concepciones de “cristiandad” antes que de respeto y tolerancia democráticas?

7. Algunas voces eclesiásticas han reclamado un “plebiscito”. Siguiendo los propios criterios y argumentos que han enarbolado, ¿se podría plebiscitar la “ley natural”? La apariencia es que consideran que en ese supuesto plebiscito saldría ganadora su posición, ¿lo propondrían de no creerlo? ¿aceptarían un triunfo de la posición opuesta? Si se trata de reconocimiento de “derechos de las minorías”, ¿es sensato o justo proponer semejante plebiscito? ¿Se puede plebiscitar lo que es justo?

8. Si para Jesús el Reino de misericordia, justicia, e inclusión de los desplazados de su pueblo estaba por encima de toda otra concepción y valores culturales de su tiempo (la familia incluida); a la luz del evangelio del Buen Samaritano (cf. Lc 10,25-37) nos preguntamos, ¿cómo podríamos considerarnos discípulos de Jesús sin conmovernos con entrañas de misericordia ante los hermanos y hermanas excluidos del camino de la vida y la igualdad ante la ley? ¿podemos seguir “de largo” sin detenernos a escuchar lo que Dios nos está queriendo decir a través de tantos y tantas que se sienten “explotados y deprimidos” bajo un sistema discriminatorio?

En conciencia, queremos ser pastores según los sentimientos de Jesús, y estas preguntas son las que nos surgen en estos días.

Queremos ser Iglesia servidora del Reino, siempre del lado de los más pobres y sufrientes.



Florencio Varela, 6 de julio de 2010

martes, 6 de julio de 2010

Andre Rieu - I Will Follow Him (LEGENDADO)

Frankie Kein – Manuel Arte en el Xirgu







Con la participación especial de
Lía Crucet
Y las imitaciones de
Mauro Troussel





Cuando pensó que lo había visto todo, aparecen Frankie Kein y Manuel Arte, dos artistas reconocidos por la Crítica Internacional como "los dos mejores imitadores de estrellas del Mundo", en esta ocasión trayendo a escena lo mejor de su repertorio, respaldados por un magnífico cuerpo de baile y uniéndose a dos grandes figuras del espectáculo argentino; Mauro Troussel (el mago de las voces) y la cantante de cumbia Lia Crucet (como estrella invitada) quien interpretará sus mas grandes éxitos, incluyendo La Guera Salomé.
Ser á un espectáculo único en su género. El espectador disfrutará de buen humor, música, colorido e inigualable glamour.
Kein y Arte con su magia traerán a escena a grandes divas como Marilyn Monroe, Barbra Streisand, Liza Minnelli, Marlene Dietrich, Julie Andrews, Gypsy Rose Lee, Jane Russel y Joel Grey.
Un espectáculo al que podrá traer a toda su familia. Lo mas probable es que ni usted ni ellos, hayan presenciado algo así anteriormente.


Con
Frankie Kein y Manuel Arte
Lía Crucet
Mauro Troussel

Bailarines
Romina Corpucci
Paola García
Eliana Yanuzzi
Federico Lynch
Emanuel G. Castro
Franco Tabernero



Funciones: Jueves, Viernes y Sábado 20:30 hs. Domingos: 18 hs.
Localidades: Desde $ 70.- Venta por Plateanet – 5236-3000
Teatro Margarita Xirgu - Chacabuco 875 / 4300-8817 4307-0066
Prensa: Walter Duche – Alejandro Zárate – 4522-2562 / 15-5808-1043
prensa@duchezarate.com.ar / www.duchezarate.com.ar
Últimas noticias en: www.duchezarate.blogspot.com
Nuestros músicos en www.myspace.com/duchezaratemusica

LA CASA DEL PROPÓSITO ESPECIAL


Mientras acompaña a su esposa Zoya, que agoniza en un hospital de Londres, Georgi Danilovich Yáchmenev rememora la vida que han compartido durante sesenta y cinco años, una vida marcada por un gran secreto que nunca ha salido a la luz. Los recuerdos se agolpan en una sucesión de imágenes imborrables, a partir de aquel lejano día en que Georgi abandonó su mísero pueblo natal para formar parte de la guardia personal de Alexis Romanov, el único hijo varón del zar Nicolás II. Así, la fastuosa vida en el Palacio de Invierno, las intimidades de la familia imperial, los hechos que precedieron a la revolución bolchevique y, finalmente, la reclusión y posterior ejecución de los Romanov se entremezclan con el durísimo exilio en París y Londres en una hermosa historia de un amor improbable, al mismo tiempo un apasionante relato histórico y una conmovedora tragedia íntima. Con un dominio absoluto del ritmo y el suspense, John Boyne mantiene vivo el interés hasta las últimas páginas, en las que un inesperado desenlace dejará, una vez más, una profunda huella en los lectores. Tras asombrar al público y la crítica con El niño con el pijama de rayas —libro de ficción más vendido en España en 2007 y 2008— y seducir a miles de lectores con su siguiente obra, Motín en la Bounty, John Boyne vuelve a demostrar un especial don narrativo para tratar grandes acontecimientos históricos desde perspectivas desconocidas, proyectando sobre lo ya sabido una luz nueva y sorprendente.

Jonh Boyne nació en Dublín, Irlanda, en 1971. Se formó en el Trinity College y en la Universidad de East Anglia, en Norwich. De sus seis novelas publicadas anteriormente destaca El niño con el pijama de rayas, que se ha traducido a cuarenta idiomas y de la que se han vendido más de cinco millones de ejemplares. Ganadora de dos Irish Book Awards, fue también finalista del British Book Award y llevada al cine por Miramax/Disney. En España fue galardonada con el Premio de los Lectores 2007 de la revista Qué Leer y ha ocupado más de un año todas las listas de libros más vendidos. Boyne es asimismo el aclamado autor de Motín en la Bounty y La casa del propósito especial, también publicadas en Salamandra. En la actualidad vive en su ciudad natal.

Otros títulos del autor:

EL NIÑO CON EL PIJAMA DE RAYAS
MOTÍN EN LA BOUNTY


Agradecimiento. EDITORIAL SALAMANDRA (Argentina)

Llega el tercer título de la saga Percy Jackson y los dioses del Olimpo


PERCY JACKSON Y LOS DIOSES DEL OLIMPO

LA MALDICIÓN DEL TITÁN

Rick Riordan



En pleno siglo XXI, los antiguos dioses griegos han creado un mundo secreto a nuestro alrededor, donde el monte Olimpo se encuentra encima del Empire State y el reino de Hades en el subsuelo de Los Ángeles. La maldición del titán es la trepidante continuación de la serie Percy Jackson y los dioses del Olimpo, cuyas anteriores entregas, El ladrón del rayo y El mar de los monstruos, han ocupado el puesto nro. 1 en la lista de libros más vendidos de The New York Times y Publishers Weekly. Ante la llamada de socorro de su amigo el sátiro Grover, Percy acude inmediatamente en su auxilio. Y aunque va acompañado de Annabeth y Thalia, las dos semidiosas que son sus aliadas, ninguno imagina la sorpresa que los aguarda: una terrible mantícora pretende secuestrarlos y llevarlos ante el general enviado por Cronos, el diabólico señor de los titanes. Sin embargo, gracias a la ayuda de las cazadoras de Artemisa, Percy y sus aliadas logran escapar y volver al campamento mestizo. Una vez allí, emprenderán la búsqueda del monstruo que puede provocar la destrucción del Olimpo, a pesar de que, según la profecía del Oráculo, sólo uno de ellos logrará resistir la maldición del titán.

Rick Riordan (San Antonio, Texas, 1964) es el autor de la exitosa serie de novelas de misterio protagonizadas por el detective Jackson «Tres» Navarre, galardonada con los más prestigiosos premios en su género. La maldición del titán es la continuación de la serie Percy Jackson y los dioses del Olimpo, que se inicia con El ladrón del rayo y El mar de los monstruos y ha ocupado el primer puesto en la lista de libros más vendidos de The New York Times y Publishers Weekly. La serie empezó siendo un cuento para leer a su hijo antes de acostarlo, y está basada en sus experiencias como profesor de mitología de niños con dificultades de aprendizaje.


Los dos primeros títulos de la saga:

PERCY JACKSON Y LOS DIOSES DEL OLIMPO
EL LADRÓN DE RAYO

Agradecimiento: EDITORIAL SALAMANDRA (Arg)

lunes, 5 de julio de 2010

Hoy vi morir un hombre


Con todo el peso de su cuerpo cayo desplomado en Sarmiento y Rodríguez Peña.
En mis ojos paso todo en cámara lenta, un recorrido inmóvil desde su altura hasta la frialdad del mosaico. Un ruido seco y la muerte confundiendo la geografía urbana.
Tanta soledad vi en esa muerte, en los ojos de ese hombre anónimo que quedaron abiertos mirando un lateral de pies que lo rodeaban.
Tan solo murió ese hombre que no tenía cara de ningún nombre: no era Joaquín, ni Carlos, Ni Raúl, Ni Ricardo, Ni Alberto, Ni Pedro, Ni Juan. Era un hombre sin nombre, sin destino, sin más.
No me detuve mucho, pero no fue por miedo ni tristeza; he llorado algunas muertes pero nunca había visto el proceso; ese pasar de vida a muerte me inmovilizo.
Ese hombre, minutos antes, había pasado al costado mío, caminando como cualquiera, como yo; respirando como cualquiera, como yo; pensando, soñando, luchando, como cualquiera, como yo… metros después caía: inerte, despojado, sin pensamientos, sin aire, sin sueños, sin luchas como todos; como yo. Metros después una persona moría frente a mí, en una esquina, solo, demasiado solo.
Y sentí toda la soledad del mundo, todos los poemas trinaron en mi mente, todas las canciones, todos mis seres queridos y sus ausencias y todas las muertes que uno vive.
Hoy vi morir un hombre, como cualquiera; como yo.
No me sorprendió su muerte, sino el desesperante y agónico ruido de su caída.
En ese horroroso estruendo comprendí mi finitud y ahí si… tuve miedo.

Lo deseado parece ser la distancia... o lo que alguna vez se torne cercanía



Querido R:
…y vuelvo a estar aquí, pensando en aquellas palabras que desde el sur llegaron a mi alma, recordando cada sentimiento que nació en el mundo abstracto que nos tocó vivir, no se si hablar de ti o hablarte a ti, o de vos, o de tu voz, aquella voz que extraño... que me saludaba con sorpresa rememorando cuerpos celestiales...
pero seguimos igual, tú allá, yo acá, ambos en sus mundos, gravitando entre astros y distracciones que pululan con el humo urbano a nuestro alrededor, con menos puentes entre nosotros, sin alguna vía que interconecte lo que a veces pienso de ti, lo que en silencio te regalo por las noches, y los besos que te envío al aire...
¿qué será? acaso es justo no saber de qué vale tanto amor, un amor inmaduro debido a que después de tanta gestación, aún no abre la luz para amar a sus progenitores, así es, como un niño que se sabe hermoso entre ecos y tecnologías, entre métodos de última generación, pero aún sin nacer al verdadero mundo donde te toco y me tocas...
el tacto ha sido el elemento olvidado en nuestro camino, y por ende, ya no estamos en paralelo, ahora es peor, poco a poco nos abrimos hacia caminos desconocidos, y definitivamente el uno del otro...
no puedo exigir, no puedo dejar que me exijas, no puedo... por mi parte, feliz estoy de tus alegrías y acompaño con la lluvia de mi alma tus tristezas, sé que has pasado alfabéticamente por varios puntos, inclusive que ya pasaste por otra C que no soy yo, dificil fue leer que no me escribías a mí, sin ninguna nota al pie, sin ninguna referencia que se llevara mi geste atónito, y mira bien, tanto C como otras letras que pasaron por tus dedos ahora no están, tal vez si y no lo sé, o tal vez han quedado relegados a golpear tecla a tecla lo que tú generas en mí, en nosotros, en todos... mi mundo sueña con unirse al tuyo... sueña....
realmente tuyo C.


Estimado C:
No es un chiste; simplemente este dialogo se convirtió en la costumbre de tenerte lejos y el sufrimiento de sentirte cerca. Cada palabra tuya; escrita y en la distancia me recuerda el olvido como un innecesario transito.
Yo también estoy aquí, del otro lado, pensando palabras que no me salen, ausencias que no me surgen y dolores que no dejan emerger tu presencia. NO es fácil C. y te digo C ya que crees facilitar mis ediciones y no es así: tus palabras son las caricias que me faltan, tus sueños los besos que me ausentan y tu cuerpo una imprudente esperanza.
Gravitar lo celestial tal vez sea el rumbo necesario para el encuentro, aunque muchas veces, estrellarse en el cosmos queda limitado al estallido orgásmico del silencio …ese silencio que hoy no sigue marcando.
Tu amor inmaduro debe encontrarse con el mío, pero ¿cuándo?, ¿sirven las esperas?, ¿sirven las ausencias? Quiere la gestación crecer, o convertirse en una sucesión de actos repetidos?.
Mis alfabetos responden a la imaginación, al deseo como un pasado que vuelve una y otra vez, pero el poseedor de mis palabras sigue siendo el único C, considéralo como un VOS, que escucha mi VOZ repetida una y mil veces
Mis caminos siguen cerrados, quizás no tenga ganas de transitarlos, tal vez me presenten muchos atajos y prefiero no llegar urgente a lugares innecesarios,
Prefiero las grandes distancias a los insoportables olvidos.
Sigo soñándote en una vorágine de ausencia, sigo estando sin vos y todo duele. El mejor sueño esta por venir y deseo desertar de mi mundo a tu lado.
Tuyo siempre.,para siempre Yo.

En cada uno de ellos Yo


En cada hombre que veo también existe la posibilidad de haber sido otro o de haber sido aquel; él imperceptible, él lejano, él ausente, él olvidado. En cada hombre fui aquel hombre; aquel marginado, aquel muerto, aquel alabado y aquel bastardeado.
En cada mirada me vi vacío y pleno, me observe justo y también tirano. En cada mirada hubo lágrimas y atisbos de sonrisas, y en otras miradas estaba yo. Y Yo era simplemente un hombre en todos los hombres y quizás sin ningún nombre. El no ser nombrado me permitía el anunciarme anónimo, y por otro lado el no SER nadie. No ser nadie suele ser un juego fabuloso para transitar la vida y lo anónimo, el fascinante arte de trascendernos en el silencio.
He dicho que he sido todos los hombres y fue ahí donde me convertí en un proceso, en el proceso que me llevaba a mis actos, a creerme amo y señor de mi destino. Me castigue y me perdone, me sentí santo obrando mal y fui demonio cuando otros me santificaban. Me escondí soberbio y vanidoso para hallarme, más tarde, humilde y modesto. Disfrazado de ambicioso me desnude desinteresado y creyéndome sabio me hundí en la ignorancia.
He sido tantos hombres y he sido ninguno.
Y en aquel que alguna vez fui, también fui lo otro: un animal cazado y también su presa. Una serpiente arrastrándome en el dolor del desierto y el delfín cabalgando incansablemente olas de libertad. La paloma de la paz y el águila guerrera.
He sido tantos y he sido ninguno.

Fui el hombre triste y el alegre.
El ansioso y el cansado.
El rebelde, el sosegado.
Fui el niño, el adulto, el anciano y el padre, el hijo y el hermano.
Fui la noche más oscura y el atardecer lejano.
Y fui el campo y la ciudad, el trigo y el cemento.
Lo cerca y lo distante, fui las horas y lo estanco.
Y fui palabras que se volvieron silencios y también ojos que no volvieron a ver.
En cada hombre que veo existe el dolor de haber sido ellos; un niño abandonado, un mendigo, el amigo que ya no esta, el político siniestro, el llanto de un bebe y la caricia desgarrada del abuelo. Tantos, que ni siquiera los números sirven en las sumas de la vida.
Y fui las cosas y fui el tiempo, fui el fuego, el humo, las cenizas. Fui mi cadáver y mi redentor.
Y soy este que he muerto en tantos y vivido en otros, este que nunca sabré si soy alguno.

Ganas


Hoy deseo un día clarísimo, una comida sabrosa, divertirme con amigos, llegar a casa, tirarme en la cama y comer helado, mirando LO QUE EL VIENTO SE LLEVO.
Quiero sacar los espejos, de nada sirven y es inevitable luchar contra el tiempo; para qué pelearme entonces conmigo mismo frente al estúpido cristal?. Deseo con locura llegar a los 40 como también deseo no pasar de los 60. Quiero tener canas yaaaaaaaaa!!!! y disfrutarlas unos años.
Me encantaría recibir un beso largo y prolongado que me haga estremecer (no me importa quien me lo de, pero me haría sentir un poco vivo).
Quiero mojarme la cara con agua helada y no secarla.
Poner las macetas arriba de la mesa y embarrarme todo acomodando la tierra. Quiero que me cuenten cosas que me hagan reír.
Tener un vino helado en la heladera y si lo tengo que tomar solo que no quede un sola gota en la botella. Si, quiero emborracharme, es cuando mas me rió de mi.
Quiero caminar por la Via Appia, tomarme un café (en realidad prefiero un whisky) y después comprarme esa ropa que me gusta tanto para que todo el mundo me siga criticando. Me gusta que me critiquen, ya me acostumbre y hasta me resulta divertido, la imaginación de la gente llega a límites insospechables, seguimos creyendo del otro lo que nos gustaría ser… y no nos animamos. (de todas formas, siempre me chupo un huevo).
Quiero recordar París cuando era París o Grecia cuando no era ruinas, sino historia.
Ah me olvidaba!!, también quiero que me dejen de romper la pelotas con cosas superfluas, ya estoy un poquito grande para eternas pendejadas, todo tiene un momento en la vida; seamos niños o adolescentes cuando tengamos que serlo, de la misma forma que adultos cuando tengamos que ser adultos.
Quiero perderme en la librerías de Corrientes a las tres de la mañana como hace 20 años y encontrarme leyendo a Kundera, a Lacan o Kauffman, y por qué no a Chombsky ?, para salir atormentado enredados en mis laberintos mentales y ponerme a charla con el primer linyera que se me cruce.
Quiero una fiesta el fin de semana en donde todos se sientan parte de un todo. Bailar. Reír. Caminar agotado hasta mi casa y parar en un quiosco por un sándwich de milanesa (viste esos sándwichs horribles que comes desesperado a las 5 o 6 de la mañana?, bien esos quiero.
No me quiero peinar más a la mañana.
Quiero que no me digan más que lindos ojos, los ojos son todos iguales, lo que importa es la mirada; ese como ver las cosas, las visiones individuales.
Deseo que la gente aprenda a escuchar para poder así hablar.
Me quiero comprar una bicicleta y tirarme con ella desde una colina para sentir como se pega de golpe la libertad en mi cara.
Quiero seguir cayéndome de culo al piso para descomponerme de la risa por mis eternas torpezas.
No quiero que mi sobrino deje de ser un niño, aun cuando cumpla los 30.
Quiero escribir mas poemas, menos cuentos y alguna novela y a mi enemigos (cuando los identifique) preguntarles ¿Por qué?. Y responderles: Váyanse a cagar!
Quiero seguir teniendo los mismos amigos y seguir confiando en todos los desconocidos (las defraudaciones vienen después y con el tiempo dejan de ser importantes). Quiero decirles a unos pocos “… el que escupe para arriba……” y a unos muchos: NO ME ALCANZARA ESTA VIDA PARA DECIRLES GRACIAS POR ESTAR CONMIGO!.
Quiero seguir amaneciendo mis sábados en mi cama, prepararme el mate, llevarme la bandeja a la cama, terminar la película de la noche anterior y después tener orgasmos múltiples leyendo los ensayos de Susan Sontag.
Quiero que existan más días de sol y también de lluvia, es ahí donde el agua golpeando el arrullo vegetal de la vida despierta mis inspiraciones.
Y que nada entorpezca mi transito, quiero partir como he vivido, en paz conmigo mismo.

La Reflexión



Una canción dice y se nombra en su enunciado: “tarda en llegar pero al final hay recompensa” . Entonces te das cuenta que todo sirve, hasta el llamarse a silencio, el retirarse en un buceo interno en las aguas de uno; con sus turbulencias y sus espejos.
Así fue que en este tiempo de reflexión y alejamiento de todos y todo, me senté al costado de mi vida, en su lateral menos oscuro. La intención era recorrer un camino, pero sinceramente los caminos poco me importan, solo me interesa la forma en que los transito. No me importo mirar para adelante, sino contemplarme hacia atrás: el pasado suele ser el espacio de encuentro con el hoy. Desde ese lateral en que estaba sentado, solo quería llegar al otro. Efectivamente aparecieron carteles de desvíos, pero desviarme significaría detenerme en el error, nuevamente.
Te cuento que desde este lateral vi todo, hasta aquel momento, ya lejano en que mi vida volvía una y otra vez al instante en que creí encontrarme y solo me sentía perdido. Lo que mas me impresiono de esta visión es que me vi sin miedo y mirando hacia atrás comencé a caminar hacia delante.
Fue aquí donde me pare logrando ver mi vida temprana, los primeros años de juegos y jardín, de llantos cubiertos de risa y la caricia de mi madre anunciando el sueño.
Seguí.
Pasos gigantes y cortos, ágiles y cansados me acompañaban por un cemento crucificado en la línea amarilla que, en la ruta, parecía separar la vida de la muerte. Todo me resultaba igual.
También me canse; un súbito cansancio me hizo ver el espejismo de un adolescente que corría detrás de un sueño, que quizás sería su gloria o su fracaso, pero en aquellos años no importaba. Lo verdadero era perseguir aquel sueño.
Seguí con los ojos cerrados, caminando, dejándome llevar por la monotonía de mis pasos.
Mis pasos detectaron piedras, piedras y rocas elevaciones rocosas que invitaban a mi descanso. Me senté en la roca más alta y observe el paisaje, sentí llegar a la iluminación y toda mi vida no era más que una metáfora ausente de mi. Y volví mis ojos al camino o esa mi vida, y ahí estaba lisa, inmóvil, sin nada que la molestase, ¿era acaso eso yo?.
Y también apareció un atajo o un corte, la única opción para encontrar un lugar mas cerca, ese lugar que representase un sentido para mi vida.

Ahí todo cambio; el sol empezaba a anochecerse, el paisaje giraba ante mis ojos, todo era móvil, inútil, rápido al extremo de convertirse en inanimado. La duda: ¿era acaso eso yo?. Escuche el silencio inerte del paisaje; no habia pájaros, no aparecía la luna en aquella noche, este camino era un desierto que se ensanchaba hasta hacer metástasis con mi desesperación: no habia nada.
Yo deseaba el ruido del agua, el caer despojado de la lluvia, el fluir de un rio, la insolencia de una cascada. Solo agua, la que todo limpia, la que todo lleva.
Giré en el contorno del paisaje y no encontré motivo para sentirme tan infeliz.
Todo parecía cerrarse en un circulo perfecto: el amor ¿el amor?, la familia ¿la familia?, los amigos, el tiempo, lo vivido y lo no. Era todo en una forma de llegar a la nada.
Fue ahí cuando llore, puse todas las lagrimas en aquella roca.
Fue ahí cuando reí, acobarde mi estomago de tanta risa.
Fue ahí cuando maldije todo lo hecho, todas esas grandes cosas que perdí por no animarme.
Y me levante, me levante firme, retome el camino, no importaba ya el paisaje y sus silencios o sus ruidos, quería verme y olvidarme de todo lo prometido por otros, todo lo prometido por mí.
En mi espalda puse toda la felicidad que me cabía y camine lento con solo una certeza que caminaba hacia un mejor y desconocido destino.