jueves, 12 de noviembre de 2009


Luis Gusman





















Nació en Buenos Aires en 1944. Novelista y cuentista, ha publicado El frasquito (1973, 2009 Edhasa); Brillos (1975); Cuerpo velado (1978); En el corazón de junio (1983, Premio Boris Vian); La muerte prometida (1986); Lo más oscuro del río (1990); La música de Frankie (1993); Villa (1996, 2006 Edhasa); Tennessee (1997) –llevada al cine por Mario Levín con el título de Sotto voce–; Hotel Edén (1999); Ni muerto has perdido tu nombre (2002) y El peletero (2007 Edhasa). También es autor de una Los muertos no hablan (2009 Edhasa) y de dos volúmenes de ensayos: La ficción calculada (1998) y Epitafios. El derecho a la muerte escrita (2005). Varios de sus libros se han traducido al portugués.


LOS MUERTOS NO MIENTEN

La voz de un escritor, ese rasgo impalpable, casi imposible de explicar y más difícil aún de ignorar, es aquello que marca una obra. Pero esa voz, ¿de dónde surge?, ¿qué trae con ella? ¿Qué es eso que marca su diferencia?

Como en La rueda de Virgilio, Luis Gusmán vuelve a urdir un relato en el punto lábil y tan discutible donde se entrelazan la vida y la literatura, su vida y su literatura. Pero esta vez las intenciones son otras. La voz en cuestión, de muy diversas maneras, interpela a los muertos, a los propios; a los ajenos que el amor o la admiración ha vuelto propios. Los de la infancia, los más recientes, los literarios. Los interroga al mejor estilo de la novela policial, en la búsqueda de pistas, revelaciones, hasta dar con una verdad donde lo autobiográfico logra construirse como una ficción atrapante y conmovedora.

Con una prosa austera, de una belleza que hace pensar en la dignidad y que repele con desdén todo ornamento y afectación, este libro, como su título indica, expresa confianza, pero también un cierto pavor, ante esas voces que de improviso ponen en marcha un texto, y arrastran consigo al escritor, mientras éste sea capaz de tolerar esa compañía. El escritor como médium, podría decirse, aunque no es eso. El médium, todos sabemos, es el vehículo de una verdad que lo desborda. Los muertos no mienten es todo lo contrario: sobrio, para no exhibir su inteligencia; exacto, para que la pasión y el espíritu sean inteligibles. Un pequeño tesoro.


EL FRASQUITO


“La brevedad de El frasquito, su fragilidad y su condición de noticia esporádica parecen exigir prólogos y otras garantías cada vez que se reedita. Cuando lo leí por primera vez, treinta años más jóvenes ambos, fue su juventud la que me asombró. La juventud del libro, su candor e irreverencia inimitables que nada tienen que ver con la precocidad. Treinta años después, después de releerlo, el efecto es el mismo. El frasquito parece el libro central de una estética gombrociana para la cual la inmadurez lo es todo.”
“La década del setenta precipitó muchos acontecimientos que El frasquito, en su condición de testigo, no prefigura ni promete, hecho que tampoco lo convierte en un souvenir más de la época. Por suerte no es el carácter profético ni enfático de las historias del siglo veinte el que nos permite releerlas; la tranquilidad de la resurrección reside en esta lenta o lerda manifestación de singularidad que El frasquito conserva sin mácula.”

Luis Chitarroni (Fragmento del Prólogo)


LA RUEDA DE VIRGILIO


En literatura pocas cosas generan tantos malentendidos como la relación entre la vida y la obra. Se argumenta, por ejemplo, que bajo la forma de la confesión solapada, tal autor escribió una novela que es apenas una parte de su existencia, más unos puntos y unas comas. O también lo contrario: que el tosco artificio de aquella ficción se explica porque el escritor la ejecutó de espaldas a su vida. Así dicho, la vida y la obra son deudoras mutuas, dueñas de una deuda que nunca podrán pagar. Y que las condena a ambas.

Bajo la forma nada solapada de la autobiografía literaria, La rueda de Virgilio elude esos tópicos triviales, y nos hace entender, por la excelencia de su prosa, lo evidente: que aquello que liga la vida y la obra es la escritura. Luis Gusmán recorta de su biografía aquello que hizo posible sus libros, y como no podía ser de otra manera, de este racconto surge otro libro. Uno donde la imaginación y la verdad están puestas al servicio de la memoria, donde la invención y el recuerdo preciso dejan ver la escena íntima del escritor, mientras sigue escribiendo. Todo para recordarnos que no sólo la escritura liga la vida y la obra, antes que eso está el estilo, su primacía, aquello que distingue una literatura. Y también, naturalmente, cualquier vida.

CANCION DE NAVIDAD



Ebenezer Scrooge es una persona avara y tacaña que no celebra la fiesta de Navidad. Lleva una solitaria vida y es adicto al trabajo. No le importan los demás, ni siquiera su abnegado empleado Bob Cratchit, sólo se importa a sí mismo.

Un día en vísperas de Navidad Scrooge recibe la visita de un espíritu misterioso que resulta ser el de su mejor amigo y socio Jacob Marley, muerto recientemente. Jacob le anuncia una tenebrosa profecía acerca del futuro del avaro y la llegada de los tres espíritus de la Navidad.

Lo visitan así el espíritu del del Pasado, que le hace recordar a Scrooge su vida infantil y juvenil, llena de melancolía y añoranza, antes de que se convirtiera en un adicto al trabajo; el del Presente, que le hace ver la situación de la familia de su empleado Bob Cratchit, que a pesar de su pobreza y de la enfermedad de su hijo Tim, celebra la navidad. También le muestra cómo todas las personas celebran la Navidad, incluso su sobrino Fred.

Por último, se le aparece el Espíritu del Futuro, mudo y de carácter sombrío, que le muestra lo más desgarrador: el destino de los avaros: su casa saqueada por los pobres, la muerte de Tim Cratchit y lo más espantoso de todo: su propia tumba. Scrooge se horroriza e intenta convencer al espíritu de que está dispuesto a cambiar si le invierte el destino.

Al final, el avaro despierta de su pesadilla, recupera el espíritu navideño y se convierte en un hombre nuevo.

A partir del 16 de noviembre en librerías

domingo, 8 de noviembre de 2009

Oh!… Juremos con plumas vivir


Vuelve, para los que no lo vieron

para los que quieren volver a disfrutarlo

para los que quieren volver a divertirse

2 Nominaciones a los premios ACE

desde el sábado 7 de noviembre

Todos los sabados y domingos de noviembre

en el Teatro Margarita Xirgu



Oh!… Juremos con plumas vivir

(Casi una revista en el Xirgu)


Luego de trabajar durante tres meses en el Teatro Alcala de Madrid, con sostenido exito, el multipremiado Eduardo Sola volvio a Buenos Aires con este espectaculo de su creacion. Ahora, luego de una exitosa temporada a principio de año y habiendo logrado 2 nominaciones a los premios ACE, vuelve “Oh!… Juremos con plumas vivir (Casi una revista en el Xirgu)”, un music hall lleno de glamour, donde predominan el humor y el buen gusto. Pasarelas de plumas, musica en vivo, monologos desopilantes y vertiginosos cambios de ropa, forman parte de los ingredientes que conforman esta “Casi Revista”.



Autoría y dirección general: Eduardo Sola.

Elenco

Eduardo Sola

Gustavo Liza

La Divina Bijou

Juan Manuel Sanders

Diego Nocera

Matías Cejas

Coreografía

Gustavo Bertuol

jueves, 29 de octubre de 2009

KALTENBUR y sus lecturas.


KALTENBURG


de Marcel Beyer.



“Vivir significa observar”, tal es la máxima que rige la existencia del gran zoólogo austríaco Ludwig Kaltenburg, quien vive junto a sus animales en el famoso Instituto de Dresde. Tras la construcción del muro de Berlín, en 1961, Kaltenburg desaparece de un día para el otro y regresa a Viena, llevándose el halo de misterio que siempre lo ha rodeado.


¿Quién es en verdad Kaltenburg? Nadie lo conoció tanto durante sus años en Alemania Oriental como el joven Hermann Funk, el narrador en primera persona de esta novela. Hermann vivía en Dresde en febrero de 1945, cuando se produce un devastador bombardeo que lo deja huérfano. Esa noche las aves caen en llamas desde el cielo; ese primer y dramático encuentro con los animales lo lleva a convertirse en ornitólogo. Estudiará y trabajará con Kaltenburg, su padre postizo, y será el observador silencioso del investigador que busca descubrir los secretos del mundo animal -y el humano-, pero que no permite el acceso a los abismos amenazadores de su propia vida.
Sobre el telón de fondo que ofrece la historia de Alemania Oriental -el comunismo, la muerte de Stalin, los emigrantes que retornan y un nuevo antisemitismo-, los zoólogos del Instituto de Dresde saben que también ellos se encuentran bajo una observación permanente. En Kaltenburg, Marcel Beyer demuestra que es un observador magistral de las biografías humanas, en las que sabe hacer visible la historia alemana.


MARCEL BEYER (n. 1965, Alemania) estudió Literatura Alemana e Inglesa en la Universidad de Siegen. Trabajó para revistas literarias y de música. Fue destacado con varios premios, entre ellos el Ernst-Willner-Preis que se otorga en Klagenfurt y el Berliner Literaturpreis. Fue escritor residente en el University College de Londres y en la University of Warwick, Coventry. Publicó las novelas Das Menschenfleisch (1991); Flughunde (1995, El técnico de sonido); Spione (2000, Espías); los libros de poesía Falsches Futter (1997, Comida falsa) y Erdkunde (2002); el tomo de ensayos Nonfiction (2003) y los relatos Vergesst mich (2006).
ResponderResponder a todosMover...mails 2009mails1

NO TE AMO MÁS

Un musical unipersonal o un personal musical

Con la maravillosa voz de
Mariana Jaccazio


Dirección general de
Alejandro Ullúa

Grupo de instrumentistas
Francisco Martínez Castro – piano
Martín Rur – vientos
Miguel Rausch – percusión
¿Cómo crear un unipersonal musical sin caer en el mero recital? Esta pregunta se formuló la joven, talentosa y ascendente cantante y actriz Mariana Jaccazio (“Pepper Top Singers”, “Cabaret”, “El joven Frankenstein” y la inminente “Despertar de primavera”) al imaginar su primer trabajo solista. La respuesta fue convocar en los rubros artísticos a destacados profesionales y armar un sólido equipo, que tras meses de trabajo, dio como resultado “No te amo más”. El flamante espectáculo reúne canciones de distintas épocas y orígenes, desde Tom Jones, pasando por Kurt Weill, hasta Cole Porter y este ecléctico, colorido e intenso recorrido sonoro es, sobre todo, el pretexto para hablar del amor.



Los martes de noviembre a las 21:30hs / 4866 6510 - reservas@cafevinilo.com.ar
CAFÉ VINILO - Gorriti 3780 (y Salguero)
Mariana Jaccazio: Actriz, cantante y bailarina. Participó del musical “Cabaret” como ensamble con destaques y reemplazo para el rol de “Sally Bowles” bajo dirección general de Ariel del Mastro, en su primera experiencia dentro del circuito comercial. Luego formó parte del musical “Ella”, protagonizó “Track, maldito Rock” junto a Patricio Arellano y actualmente integra el elenco de “El Joven Frankenstein” como ensamble y reemplazo para el rol de “Elizabeth” en el teatro Astral. Ha sido seleccionada para encarnar el rol de “ILSE” en la versión local de “Despertar de Primavera”, la nueva y flamante producción de Cris Morena, bajo dirección de Ariel del Mastro. Es una de los cuatro integrantes que componen a los “Pepper Top Singers” bajo dirección de Alejandro Ibarra, habiendo completado exitosas temporadas con sus dos espectáculos off Corrientes: “Perfectamente Inocentes” y “Dónde está Liza?”. Presentó su primer unipersonal “Love in’ Jazz / Jazz in’ Love” en dos versiones, la primera con coaching de James Murray y la segunda bajo dirección de Alejandro Ibarra. Más recientemente, Murray la convocó como intérprete para dirigirla en un nuevo espectáculo de su creación dedicado al gran Cole Porter llamado “Según Cole Porter”, con adaptaciones al castellano de Marcelo Kotliar y Nicolás Di Lorenzo al piano.Comenzó sus estudios de comedia musical a los 12 años en la Escuela de Comedia Musical Julio Bocca-Ricky Pahskus. Continuó en Act&Art Musical Theatre, dirigida por Darío Petruzio, otro gran exponente del género en Argentina. A lo largo del tiempo profundizó en las diversas áreas con varios maestros como Rubén Viani, Marysue Bruce y Julio Chávez en teatro, Gustavo Carrizo, Sandy Brandauer, Ricky Pashkus en danza jazz, Jimena Olivari en tap y Eduardo Scaiola en canto, María del Carmen Aguilar y Marcelo Katz en música y piano, entre otros.

Alejandro Ullúa:
Es autor, docente, director teatral y réggiseur. Dentro del teatro musical fue puestista de los exitosos y elogiados unipersonales musicales “Retrato en blanco y negro” y “Viejitos chotos”, ambos con Marikena Monti. Ganó el Premio ACE 1997 a la Revelación Masculina del año como creador del musical “Canciones de Cabaret”. Realizó también la regie de óperas de Charpentier, Bellini, Haendel y Haydn.
Actualmente es docente de DiProDi, la Escuela de Diseño, Producción y Dirección de la Fundación Julio Bocca.

Marcelo Katz:
Pianista, arreglador, compositor y docente, ha trabajado en diferentes proyectos artísticos en el Teatro San Martín, en el Teatro Colón, en el Instituto Goethe, entre otros, y ha participado en grupos tan diversos como la banda acompañante de Ignacio Copani, el espectáculo “Sin palabras” junto a Leo Maslíah, La Porteña Jazz Band y Zo’loka? trío. Ha compuesto música para films, obras de teatro y coreográficas.