lunes, 16 de febrero de 2009

I HAVE FULLY COME OUT OF THE CLOSET - Cap 7 - Un alto en la ruta



Porque esto fue el día de san Valentín,
cuando cada ave vino aquí a elegir su pareja.
Geoffrey Chaucer (1343-1400):

Geoffrey (¿Por qué no te vas un poquito a cagar?!!!!!)

Hagamos un stop en la historia que vengo contando, mi historia. Pasemos a la actualidad. Estoy sólo; en unos días cumplo un año de soledad, por un lado todo bien, por otro rompe un poco las pelotas no tener alguien con quien compartir las pequeñas e idiotas cosas de la vida, no?. No sé esperar que venga y aunque la comida sea lo más parecido a un carbón te diga que esta rica, o con la plancha le quemaste la camisa y por compromiso se la ponga, no sé, de golpe estornudas y la fuerza hace que se te escape un pedo y, para él, la terrible baranda a Riachuelo huele a rosas;
¿décime si no es lindo todo eso?.
Lo que no es lindo y enervo los pocos nervios que me quedan sanos son otras cosas. Yo me disponía alegremente a pasar un fin de semana estupendo en el Tigre, con una pareja de amigo que los ví por última vez cuando Cristóbal Colon llego a América me invitaron a su casa. Un fin de semana distinto, relajado, alejado sobre todo lo cotidiano y aburrido que me rodea. Hasta aquí todo bien (esto fue un viernes a la tarde, un viernes 13 (igual no creo en esas boludeces)). Llegamos a la maravillosa casa que tienen ellos; rodeadas de jazmines, azahares, un parque bellísimo repleto de frutales, el río bordeando todo, el rocío en el césped, en fin, cuando puse un pie en ese muelle (sin caerme al agua) efectivamente sentí que pasaría un fin de semana mágico.
Esa noche (la del viernes digo) cenamos, charlamos, reímos y recordamos muchas cosas. Éramos viejas paquetas de la antigua Recoleta (pues las de ahora son mamarrachas disfrazadas, mediocres vividoras de las desgracias ajenas) y nosotros… antes muertos que sencillos.
Estábamos agotados de tantas novedades y nos fuimos a acostar, me dieron un cuarto hermoso, con cama matrimonial y todo,
(por momentos pensé que me cargaban (semejante cama para mi solo, digamos que pequeño no soy, pero bue… el tema es que dormí bárbaro)
Desperté el sábado con el canto de la cotorritas, algún mirlo perdido y la charla de ellos dos que se escuchaba de lejos. Desde la cama sonreí y me quede un rato más, no quería interrumpirlos.
Vi sobre la mesita de noche mi celular y pensé, para hacer tiempo, lo que nunca debería haber pensado: prenderlo para ver si había mensajes. Efectivamente había mensajes (LO HABIA APAGADO EL VIERNES A LAS 20:00HS), no había un mensaje, no, no; nada que ver,
ERAN 32 MENSAJES, 32 PUTOS MENSAJES DE FELIZ DIA DE LOS ENAMORADOS.
La sonrisa con la que había despertado se disipo, las voces de mis amigos desaparecieron en el sideral espacio de la nada, mi culo entro en vértigo asesino, mi respiración intento volverse zen, pero nada, absolutamente nada impidió que, mentalmente, maldiciera a esas patéticas mariquitas malas, resentidas, asquerosas, pedorreras y peteras, que decían llamarse amigos míos. HI-JAS-DE-PU-TAS así como suena.
¿A quién se le ocurre mandarle un FELIZ DIA DE LOS ENAMORADOS a alguien que esta solo?, sabes a quién? A una loca, solamente a una loca (LOCA: mariquita, gay, puto, llámalo como quieras; eso quiere decir loca en el ambiente). Y justo a miiiiiiiiiiiiiii, justo a mi un paladín del amor que estaba solo, si me mandaban un pésame me hubiese sentido mejor.
Pero el más cómico fue le de un amigo que me decía: ¡Hermoso; Feliz San Valentin!! ¡Que consigas pronto al tuyo?
(Este fue el mensaje N 32 y desbordó totalmente mis nervios, para colmo la puta tecnología no sé apiado de mi, podía recibir mensajes, pero no me permitía mandar!!!)
Inmediatamente ciego del odio hacia el famélico idiota autor del mensaje pensé: ¿Qué mierda tengo que conseguir pronto? ¿Un San Valentín?. La joven loca sabrá que Valentín (antes de ser SAN fue VALENTIN) es uno de los tres mártires de existencia discutida, que vivieron en la antigua Roma. Mártires, ¿ME ENTIENDEN? QUIERE DECIR QUE LOS HICIERON MIERDA! QUE LOS MATARON! QUE LOS DOSTROZARON! QUE SAN VALENTIN NI OCHO CUARTOS, ASI COMO ME PASE TANTAS COSAS POR EL CULO, VA SAN VALENTIN TAMBIEN DIRECTAMENTE HACIA ELORIFICIO ANAL, si la fin y al cabo no se sabe si realmente existierón.
DEJEN DE AMARGARME LA VIDA CON EL SAN VALENTIN QUE SEGURO, ENCIMA SI EXISTIO ERA PUTO. Y si, uno de los posibles SAN VALENTIN
era un médico romano que se hizo sacerdote y que casaba a los soldados, a pesar de que ello estaba prohibido por el emperador Claudio "El Gótico" que lo consideraba incompatible con la carrera de las armas. Bien a este médico, a la mierda, lo decapitaron.
El otro era un obispo de la ciudad de Interamna (hoy se llama Terni y esta en Italia ) y ahí se encuentran los restos del cuerpo conservado de este hombre de Dios que sus buenas macanas habrá hecho pues lo hicieron mierda.
Y por último,hay otro que, seguro, también era cura y lo hicieron cagar durante la conquista romana en el África.
¿Décime si yo voy a estar con alguno así? Décime si no me meto las ganas de ser cura con manteca en el orto?
En fin, el día que entiendan que San Valentín sirve sólo para que FEL FORT venda mas DOS CORAZONES (que encima te engordan como un chancho) que el vendedor de flores se salve por unos meses (vendiéndote flores que duran dos días, se secan y tenes que tirarlas a la mierda por el olor nauseabundo, eso sí, ese día te salieron tres veces más caras) , que los noviecitos aprovechen a a manosear un poco a la conchita de turno (ahí es cuando piden la pruebita de amor nooooooooooooooooooo en la primavera), ese día San Valentin o San Puta va a ser realmente un mártir viendo tanta idiotez humana.
Pará , pará que tan turro y malo no soy, creo en el amor (no en su marketing) y por supuesto que no me había olvidado de la pareja de amigos míos ,que , felices me esperaba en el comedor de la bella casa para desayunar. Ahí me les aparecí; despeinado, lagañosos, deprimido, dormido, aturdido por los mensajes (que ni se me cruzo por la cabeza contarles a ellos), con ganas de mear, pero sin embargo Y BROTANDO MI INACABADA BONDAD Y RESPETUOSIDAD DE SIEMPRE me acerque a ellos y les dije FELIZ DÍA DE LOS ENAMORADOS!!!! Estrellándoles un beso en las mejillas de cada uno. Escuche un, - bueno gracias- mientras deglutían tostadas con queso y mermelada. Y me sentí feliz porque entendí que para ellos era un día más, sólo un día más, porque me dí cuenta que el amor, ellos, lo festejaban todos los días de sus vidas y que se pasaban a SAN VALENTIN por el culo, como me lo seguiría pasando yo forever and ever.
Y chic@s, gracias por los mensajes, las compañías de celulares se los agradecen.
Fuck San

jueves, 12 de febrero de 2009

I HAVE FULLY COME OUT OF THE CLOSET - Cap 6 - El Universo que me circulaba


Recapitulemos: hubo algunos conceptos que, en mi niñez y adolescencia,me llevaron al borde del suicidio. En realidad fueron 4 palabritas que paso a definir:


1.OBESIDAD: enfermedad en la cual las reservas naturales de energía, almacenadas en el tejido adiposo de los humanos y otros mamíferos, se incrementa hasta un punto donde está asociado con ciertas condiciones de salud o un incremento de la mortalidad. Es crónica y esta originada por muchas causas y con numerosas complicaciones, la obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el índice de masa corporal en el adulto es mayor de 30 kg (justo mi sobrepeso QUÉ CASUALIDAD NO?, todo esto según la OMS (Léase Organización Mundial para la Salud).
Resumen:
era un lechon a los seis años y un elefante a los 14.

PUEBLO:
Pueblo (del latín populus) es el conjunto de personas de una nación, aunque también puede entenderse como el de parte de un país, el de una región o el de una localidad, o incluso asimilarse al mismo concepto de país o de localidad; especialmente para una población rural (Justo, justo, yo vivia en un lugar así.
Resumen:
éramos dos gatos locos.

ACNE: enfermedad inflamatoria de la piel causada por una infección bacteriana de ésta debida a cambios de las unidades pilosebáceas (estructuras de la piel consistentes en un folículo piloso y la glándula sebácea asociada). El término acné proviene de la corrupción de la palabra griega άκμή (acmé, en el sentido de una erupción de la piel) en las escrituras de Aetius Amidenus.[¡¿ALGUIEN ENTENDIO ALGO?!]
Resumen: mi rostro no era un rostro era un GRANO.

SEXUALIDAD:
es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. (OMS, 2006, SIC)
Resumen:
aquí no se que poner pero sigamos…

Imaginate que nací en un pueblo, con todo lo que eso puede significar. Nací en una geografía de casas bajas y espacios verdes. El cielo, en un pueblo, es como un plano infinito que lo ocupa todo, algo como no dimensionable me resulto siempre. Tengo los mejores recuerdos del cielo de mí pueblo, sobre todo en verano cuando un manto increíble y poderoso de estrellas se apoderaba de lo negro, platinándolo todo.

Yo pasaba horas recostado sobre el techo de mi casa, perdido, extasiado ante esa belleza sublime y misteriosa. Al contrario de los niños de mi edad, yo sólo tenia miedo de aquellas cosas que veía, es decir, nunca tuvo validez en mí la amenaza del cuco, del viejo de la bolsa, del hombre gato, etc, mucho menos el “dios te va a castigar”, ni ninguna otra leyenda urbana. Cualquiera de estas cosas o amenazas lograban incrementar mis fantasías, nunca hacían aparecer mis miedos. (Si, si ya era bravo de chiquito) .

Cuando te hablo de pueblo imagínate 4 cuadras de centro, una plaza, rodeada irremediablemente por la Iglesia, la Comisaría, la Municipalidad y la costumbre patética, vulgar y chusma de la famosa vuelta del perro. Nunca entendí como las familias se suben a sus autos y están horas y horas dando vueltas por es cuatro cuadras me mierda mirando las mismas vidrieras, las mismas calles y sacándole el cuero a todo el mundo. Era un embole!!! Pero verdaderamente un embole.

Yo con mis toneladas de más (¿Como no iba a ser gordo?!) me la pasaba acostado leyendo y tragando facturas y toneladas de dulce de leche, pero siempre con un libro a mano. Recuerdo que a mis 13 años mi abuelo; el erudito, el padre de mi madre, otra erudita, me regalo un libro diciéndome: - Vos tenes que leer esto. El libro era NUNCA MÁS (el que habla de la desaparición de personas en el proceso) ¿Podía ser alguien tan desgraciado de darle aun niñito eso?,- Es para que entiendas un poco nuestro presente- expreso – (flor de futuro me esperaba) ¿cómo no iba a querer ser cura?. Ya venia llorando como loco luego de leer CORAZON a los 8 años y MI PLANTA DE NARANJA LIMA a los 9, previo paso por infinidad de otras lecturas. ¿Mi vida sería un sufrimiento literario interminable?
Otras vez sopa; gordo, granudo, viviendo en una geografía de gente retrograda (gente buena pero , que se yo, como detenida en el tiempo) y encima enamorado de un hombre de un terrible pelotudo!!!!!!
Durante un tiempo me rescate de esoS pensamientos, sobre todo cuando nació mi hermana y levantaba barricadas para que mi hermano no la matase, pues él estaba realmente celoso de la pequeña princesa que había llegado al hogar, que además era mi adoración.
Pero cuando fui creciendo este sentimiento hacia los hombres también creció, al límite de desbordarme. Como siempre fui medido en mi conducta (hoy diría que un idiota total) en mi pueblo; que dicho sea de paso se llama Sagittaria, nunca mantuve relaciones sexuales con nadie; ni hombres, ni mujeres, ni siquiera ovejas (que era la costumbre de muchos). A la distancia pienso de cuantos paisanos me tiraron onda y yo, con mi nula capacidad de captarla, los deje pasar, en fin, pasa en las mejores familias. (¡a cuántos hoy les bajaría las bombachas de campo!)
Ah! Sagittaria, mi pueblo, se llama así por el arroyo que lo cruza, bordeado por Sagittaria Montevideensis; una planta de grandes hojas de aspecto fresco y lustroso que da una hermosa flor colorada. La raíz de esta planta servia de alimento a los indios y, aún hoy muchas personas usan sus hojas aplicándoselas sobre la cabeza para refrescarse en los días calurosos. (imagínate mi adolescencia en ese arroyo, frotándome la hoja por las partes intimas para no incendiarme)
Un día mientras me refregaba la sagittaria en el arroyo, pensaba en el negro de mierda de Mauro, abría para leer el cuarto capítulo de LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER (el libro de Kundera brutos) se me dio por leer el horóscopo en un diario que tenia como destino morir ahogado en esa geografía: me detengo en mi signo: Usted quiere que los demás piensen que es del tipo artístico, discreto, equilibrado, idealista y con buen gusto por lo armonioso y estéticamente bello; (PIENSO QUE POR SUPUESTO QUIERO ESO, ¿QUIÈN NO??) Siente siempre la necesidad de proteger a los demás y luchar contra las injusticias, pero siempre esperando algo a cambio!!. (QUE HOROSCOPO HIJO DE PUTA!!!ES MENTIRA, ES MENTIRA!) . Aunque a usted no le guste admitirlo, es un maldito terco e irritante hasta el límite. También ES tacaños y se viven quejando de su suerte, para que los demás no les pidan y a ver si en cambio les regalan algo. (HIJO DE PUTA NO, HOROSCOPO RECONTRAMILHIJODEMUCHASPUTAS)
Los DE TU SIGNO son buenos abogados, arquitectos y gerentes de albergues de vagabundos. (QUE HORRORRRRRRRRRRRRRRRRRRR, ESTO LO HABRIA ESCRITO MI PROFESORA DE LITERATURA? JAMAS PENSE EN MI VIDA UNA DE ESAS PROFESIONES!!)
Y el horóscopo terminaba así; o sea lo más probable es que si usted es hombre SEA GAY.
Inmediatamente hice un bollo con ese diario de miedra y lo arroje al arroyo, vi como se deslizaba por esaS aguas llenas de las putas Sagittaria. Agarre el termo, el mate, el libro y emprendí el regreso a mi casa. Definitivamente era puto y no sabia que mierda hacer con mi vida.

miércoles, 11 de febrero de 2009

I HAVE FULLY COME OUT OF THE CLOSET - Cap 5 - El grano en la cara; una futura catástrofe


Mauro, Mauro, Mauro daba vueltas en mi cabeza como una calesita. Era compañero mío desde el jardín, éramos inseparables, no hacíamos nada sin que el otro lo supiera. Éramos testigos confesos de nuestras vidas y yo con mis 17 abriles recién cumpliditos y a punto de terminar el secundario me había dado cuenta de algo extrañamente placentero; estaba perdidamente enamorado de Mauro! . Lo veía y mis hormonas escapaban del cuerpo, me hablaba (por teléfono o en vivo y en directo) y mi único e irreprimible deseo era comerle la boca, succionarle la lengua, sacarle diente por diente a mordiscones, dejarlo sin aliento. Cada vez que Mauro venía a casa o iba a la de él, por alguna tarea escolar, simplemente con su: - Hola ¿cómo estas? – mientras me abría la puerta; mi corazón escapaba de mi cuerpo, mi rostro se tornaba en el del protagonista de PSICOPATA AMERICANO, mis manos querían tomar vida propia para ponerlo en pelotas en el quincho de sus casa y sentirme la COCA SARLI en el EL TRUENO ENTRE LAS HOJAS, mientras caíamos poseídos en la piscina.

Bien lamento decirles que nada de eso ocurrió. Los encuentros aburridísimo que teníamos sólo eran para estudiar y analizar los libros pelotudos de la serpiente del MIO CID, ya que Mauro no interpretaba ni siquiera su nombre. Sinceramente a la distancia nunca conocí alguien tan bruto; no sabia hacer el cero con el culo, pero en realidad eso a mi me gustaba (por la cuestión del poder vio?, y ese touch paternalista que siempre existió en mi). Lo que sí le agradezco eternamente eran las horas compartidas que permitían hacer volar mi creatividad sexual hacia su persona, las charlas eran aburridísimas pero eran con él, el Nesquik horrible que preparaba con vainillas!,y la devoción que siempre sentí que me tenía (¿otra vez el poder?).
En fin, yo no tenia la más puta idea de lo que me pasaba, pero creo que a esa edad uno se confunde un poco. Lo que si no me confundía eran las terribles erecciones que tenia durante y después de los encuentros con él. Yo que, de vez en cuando, seguía con los delirios místicos de mi vida como sacerdote, me privaba de terribles pajas ( a veces en realidad no me privaba), pero cuando era NO sentía que el señor me partiría al medio con un rayo cósmico y bajo ningún aspecto quería dejar de ver a Mauro.
Él era como un ADONIS para mí (a les cuento que hoy 21 años Mauro (que se caso, se separo y tienen dos nenes convive felizmente con… Agustín). Qué se yo creer o reventar.

Soy un agradecido a la vida; se ve que gracias a aquel desvirgue anal por parte de la morbosa enfermera, gracias a la cebolla y al apio,y por supuesto a la manteca también! ¡Grande la manteca!; de ser un monstruo pase a ser un cisne, de ser un gnomo, increíblemente, llegue al metro ochenta, mi cuerpo se había desarrollado colosalmente; hasta mi cintura haría palidecer a THALIA, mis ojos azules despertaban un especial atractivo en los demás, mi simpatía era arrolladora, mi carácter apacible y mi autoestima estaba por las nubes, pero mi humildad intacta. ¿Entonces, cómo se imaginaron a Mauro? No, no, error, Mauro era petiso, su piel, como decirlo sin herir susceptibilidades, su piel era … era como una aceituna pero marrón grisáceo, no sé, no sé bien describir ese color, cara de pelotudo mal, anteojos culo de botella, no hilaba una palabra con la otra y encima sólo hablaba de las minitas que en su reputísima vida se cogería. Pero tenía algo que lo hacia diferente era hombre, era chongo. Era uno de esos que te dan palmadas en la espalda y con voz grave te dicen: - ¡Qué hashes chabón!! -mientras se rasca los huevos y se mete un dedo en la oreja para sacarlo amarillo de cera.

Si y si; era un asco, pero me gustaba. Siempre fui medio negrero, recién ahora me estoy refinando un poco, al menos los elijo de mi altura, que laburen, que se bañen, que medianamente se les pare, en fin cosas más normales.

En el último año de mi secundaria me resulto difícil manejar el tema de Mauro, me traume; nunca imagine que me iba a gustar un hombre o que podía enamorarme de uno, ¿Locura total? ¿Sobredosis de las huecas de LAS PRIMAS con su LOS NENES CON LOS NENES, LAS NENAS CON LAS NENAS!!, capaz que estas tortas reprimidas influyeron en algo, podrá ser? Y el médico? ¿Qué me había pasado con el médico?. Tantas preguntas! Me hubiese resultado más fácil hacerme cura, por lo menos encerrado, no me estaría enloqueciendo por este pelotudo.
Al principio cuando me empecé a calentar con Mauro (sexualmente hablando, aunque no supiese ni para que servia el pene, más que para orinar, , (si, en mi época ¿con quién mierda iba a hablar de sexo? y encima me había calentado con mi mejor amigo que, en ese entonces, era heterosexual, pelotudo y viviamos en un publo de dos habitantes, que carajo le iba a confesar?) yo pensaba que él no se fijaría en mí por algo que era desagradablemente visible. Volvamos a la purga el apio, la cebolla y la puta adolescencia, por un lado me convertí en un ser visiblemente atractivo mientras que, de tener un leve grano en mi mejilla izquierda pase, en sólo una semana, a ser la JUNTA NACIONAL DE GRANOS, creo que llegue a cotizar en bolsa. Mi bello rostro se había convertido en una hectárea de maíz, todos los días parecía que engendraba Aliens y la lucha continuaba. Mi desesperación hacia que me estropee la cara, con mis vulgares dedos, apretando todos esos enemigos cutaneos para erradicarlosde mi vida estética. (¡MUERTE AL ACNE POR DECRETO!).
En ese momento deseaba ser una mujer afgana cubierta de pies a cabeza aunque me cague a bombazos Bush.
La cuenta de la farmacia había alcanzado cifras siderales; compraba todas las cremas y ácidos para combatir lo que yo pensaba un cáncer de piel. Mi madre lanzaba improperios ilógicos hacia mi, ¿Cómo no podía entenderme esta desgraciada?.

Un día descubro una crema que prometía eliminar por completo el acne (nunca crean esto adolescentes!!!) y cuando le dije a Mónica, la farmacéutica, - Me llevo esta, ella me dijo: - ¿Con qué la vas a pagar?, con nada la anoto en la cuenta de mamá… - Tu madre me dijo que no te venda ni un dentífrico y ella es la clienta por ende la que paga, así que no te vendo nada. Era el mundo contra mí.


Destrozado, caminando sin rumbo por mi pueblo, con el ánimo por debajo de cualquier zócalo, sin poder ni siquiera manosear al monstruoso Mauro, solo circulaba una idea en mi cabeza : suicidarme colgándome de uno de los granos más sobresalientes de mi cara.
Fui a visitar a mi abuela, la madre de mi padre, que lo primero que dijo cuando me vio fue:

-¡Cada vez más granos tenes! (¿será de Dios ? que la vieja se atreva al comentario?

La mire apacible; mi ánimo había apagado los instintos asesinos: - ¿y qué queres que haga? – le dije tranquilo.
- Ponete hojitas de MALVA – se atrevió a decirme.
- Abuela, me voy a casa, la MALVA es para el culo!!!

Mi depresión estaba desbordada, además no tenía apio ni cebolla, ni hablar del Lexotanil, que la farmacéutica también me había negado.

lunes, 9 de febrero de 2009

I HAVE FULLY COME OUT OF THE CLOSET - Cap 4 -¿Paralítico de lengua? Nunca!


Un año después de la batalla final, mi cuerpo dejo de desarrollarse a lo ancho para comenzar a tener altura. De ser un corcho para sidra me convertí en un joven proporcionado, con una masa muscular acorde a la edad, con un dialogo de persona adulta y deje de ser el gordito bonachón para convertirme en un joven estilizado y correcto, y además en un libro de consulta de muchos de mis compañeros.
Mi voz se escuchaba en todas las clases, era al único que lo hacían leer, (yo sabia leer y encima interpretaba en el momento) y hablar; mis compañeros eran algo así como amebas recluidos en su mundo de pobres fantasías sexuales, y nunca habían capitalizado el tiempo libre ni siquiera para hablar. Admirado por mis profesores (no por todos, algunos me odiaban mal!!!!) empecé a comprender cosas básicas para la subsistencia en la escuela secundaria y que me servirían para toda la vida, (ahí fue cuando me acorde de mis deseos de ser cura).
Una de las cosas era estar informado (no por chusma, jamás lo fui) siempre genere la suficiente confianza para que el mundo, en su totalidad, me cuente todo, pero todo, sin que yo tenga que hacer el menor esfuerzo en preguntar. Saber cosas del otro, repito, te sube lentamente a lo alto del poder.
La otra cosa fundamental era tener conocimiento, es decir lo que uno conoce o sabe de otros u otras cosas, es decir algo así como hablar con contenido (cosa que poca gente hace) ; un patrimonio propio.
Un tercer factor fue ser siempre políticamente respetuoso con todos y todas, diciendo las verdades más esplendidas con las palabras más bellas.
Así un día la profesora de Literatura (que bien podría haber sido alfabetizadora, pues lo único que sabia eran las vocales y consonantes (ah también debo reconocer que me odiaba, mi capacidad de reflexión la exasperaba)) me dijo: - ¿Podrías contarnos resumidamente el Cantar del Mio Cid, querido?. Un aire gélido atravesó el aula, 42 cabezas con 84 ojos (cada una dos, se entiende?) me miraron directamente y comenzaron a sudar.

- Señora, nosotros no vimos el Cantar del Mio Cid, verdad chicos? – dije mirando a todos- (nadie se atrevió a contestar)
- Se equivoca alumno a mitad de año lo leímos por arriba y entiendo con su inteligencia superior recordara de que se trata, verdad? – dijo sentada como una reina ese ofidio calcáreo y rutero que tenía más años que el bisabuelo de Matusalem.

No se me cruzo por la cabeza encorvar mi espalda en señal de sumisión, ni bajar los hombros, pero mucho menos decir: - No, no lo recuerdo. Jamás le iba a dar el gusto a esa turra adoradora de ROSAURA A LA DIEZ, M HIJO EL DOTOR, POR QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS, SOBRE HEROES Y TUMBAS, LA IMPOSTORA, LA IMPURA, LAS DEL BARRANCO, LA CAUTIVA, UNA EXCURSIÓN A LOS INDIOS RANQUELES e infinidad de idioteces más que nos hacia leer horas y horas sin siquiera saber si esa mierda literaria nos gustaba, de decirle no sé. (Aunque debo reconocer que muchos de éstos libros leídos bien, muchos años después, son excelentes, pero no bajo la presión de una mercenaria de las letras).
Volvamos al Cantar del Mio Cid, mi compañero de banco me miraba azorado no podía creer que yo me levantaba (en esa época era: - ¡Parece al lado del banco y hable, o lea, o cague ! etc)
La profesora se acomodo los anteojos, así para abajo, en la punta de la nariz (viste que esas viejas retrogradas utilizaban ese recurso de ponerse lo lentes en la punta de la nariz? ¿Qué mierda se creían? ¿qué te veían por partida doble?, con o sin lentes no veían nada y encima se hacían las intelectuales. Ahora entiendo que lo hacían para intimidarnos o para simplemente ni enterarse de que hablábamos pues bien que relojeaban la Revista PARA TI, o VOSOTRAS, mientras nosotros dejábamos el alma en los exámenes orales. Aunque las peores eran las que se iban con anteojos para sol (negros o marrón oscuro en pleno invierno y tomaban las pruebas escritas con ellos puestos). ¿Algunas de estas habrá sido quemadas en la hoguera?; sorprendentemente esto me haría feliz.

- Estoy esperando alumno, hábleme del Mio Cid –dijo con esa voz carrasposa.
- Paradito al lado de mi mesa le dije – ¿Por qué no nos introduce en el tema usted?
- Sólo hablo una vez, y esto, ya lo explique
– respondió la serpiente.
- Habré faltado ese día entonces – respondí.
- Es su problema, no el mío – se atrevió mientra abría un paquete de CRIOLLITAS
- Por supuesto- le dije
– sintiéndome Karadagian y ella LA MOMIA NEGRA.
- Comience por favor- prosiguió mientras ponía una cara de gozo infinito hacia lo que avecinaba un uno en le libreta .

El aula se había convertido en un monasterio trapense, yo trague saliva, sólo por tragar, nunca me costo mucho hablar, y para sanatear mandado a hacer.

- Bueno este; el Cantar de Mio Cid es un cantar de gesta anónimo que relata hazañas heroicas inspiradas en los últimos años de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, y es considerada la primera obra narrativa extensa de la literatura española en una lengua romance.En realidad (aquí yo caminaba por entre los bancos del aula marcando territorio entre mis ingnorantes compañeros y la cascabel anteojuda a la cual en ningún momento mire a la cara. (Perra morbosa!!) el Cantar es un poema consta de 3.735 versos anisosilábicos de extensión variable. Por si no lo sabe (esto si se lo dije mirándola directamente a la cara) versos anisosilábicos son los que se emplean para indicar que los versos de una estrofa o poema no guardan regularidad en cuanto al número de sílabas métricas.
- ¿Sigo?

- Recién empieza - me dijo la canina recibida.
- Ok; los versos del Cantar de Mio Cid están divididos en dos hemistiquios separados por cesura. La longitud de cada hemistiquio es de 4 a 13 sílabas, y se considera unidad mínima de la prosodia del Cantar. No hay división en estrofas, y los versos se agrupan en tiradas, es decir series de versos con una misma rima asonante. Está escrito en castellano medieval y compuesto alrededor del año 1200. Se desconoce el título original, aunque probablemente se llamaría gesta o cantar – todo esto lo hablaba en una tono de voz, que dormiría a un hiperquinectico- El Cantar de mio Cid es el único conservado casi completo de su género en la literatura española y alcanza un gran valor literario por la maestría de su estilo. Además del que nos ocupa tiene cuatro textos épicos conservados; las Mocedades de Rodrigo con 1700 versos, Cantar de Roncesvalles de unos 100 versos y una corta inscripción de un templo románico, conocida como Epitafio épico del Cid .

La clase estaba estupefacta, la aprendiz de Dogo no salía de su asombro, mientras sus ojos grises de Siberiano paupérrimo despedían fuego, por momentos pensé que me iba a crucificar en público mientras exclamaba: - Usted es igual a su madre, saben siempre todo, yo la tuve de alumna a ella y era admirable, claro que los tiempos cambiaron ¿no?me dijo la tremenda cascabel.
- ¿En qué sentido cambiaron señora, ¿temporales?, los conocimientos generalmente son iguales si uno se informa, si uno lee, si uno habla e interactúa con otros, la sabiduría no, ¿no lo cree así?. Hay gente que a quedado demasiado estructurada en el tiempo, pegada al pasado, sobre todo en actitudes y modismo, ¿no?.
- Tal vez, aunque no me explicó el argumento y algo de la estructura del Mio Cid –dijo e instintivamente mire a mis compañeros- (manga de parásitos resucitados) y expuse:
- El Cantar de Mio Cid trata el tema el proceso de recuperación de la honra perdida por el héroe, cuya restauración supondrá una honra mayor a la de la situación de partida,este largo poema se inicia con el destierro del Cid, primer motivo de deshonra, tras haber sido acusado de robo. Este deshonor supone también el ser desposeído de sus heredades y privado de la patria potestad de su familia. Tras la conquista de Valencia, gracias al solo valor de su brazo, su astucia y prudencia consiguen el perdón real y con ello una nueva heredad, el señorío sobre Valencia, que se une a su antiguo solar ya restituido.

- Sigo profesora?- le pregunte mientras sentía un leve orgasmo.
- ¿Acaso le dije que se detenga? –respondió inerte.

- Bueno, paradójicamente, con ello se produce la nueva caída de la honra del Cid, debido al ultraje de los infantes a las hijas del Cid, que son vejadas, fustigadas, malheridas y abandonadas en el robledal de Corpes. Esto supone, según el derecho medieval, el repudio de facto de estas por parte de los de Carrión. Aquí el Cid decide alegar la nulidad de estos matrimonios en un juicio presidido por el rey, donde además los infantes de Carrión queden infamados públicamente y apartados de los privilegios que antes detentaban como miembros del séquito real. Por el contrario, las hijas del Cid conciertan matrimonios con reyes de España, llegando al máximo ascenso social posible. Así, la estructura interna del texto está determinada por unas curvas de obtención–pérdida–restauración–pérdida–restauración de la honra del héroe. En un primer momento, que el texto no refleja, el Cid es un buen caballero vasallo de su rey, honrado y con heredades en Vivar. El destierro con que se inicia el poema es la pérdida, y la primera restauración, el perdón real y las bodas de las hijas del Cid con grandes nobles. La segunda curva se iniciaría con la pérdida de la honra de sus hijas y terminaría con la reparación mediante el juicio y las bodas con reyes de España. Pero la curva segunda supera en amplitud y alcanza mayor altura que la primera.

- ¡Suficiente! – grito el animal encerrado en esa mujer a la que llamábamos profesora Rita- esta bien sentate. (Me tuteo!)
- Pero no termine, señora!
me atreví – no termine de explicarle a usted los versos anisosilábicos, entendió?
- ¡Sentate ya! Saquen una hoja. Prueba escrita TODO EL MUNDO SOBRE EL MIO CID; TEMA 1, TEMA DOS, TEMA TRES Y TEMA CUATRO, MENOS VOS QUE QUIERO que me desasnes con tu inmensa sabiduría sobre el Quijote!
- Con mucho gusto –
le respondí inmutable, distante, anónimo.

La grandísima perra se olvidaba que yo era hijo de mi madre; una erudita que sabia de memoria todos los textos cláscios habidos y por haber y en vez de la teta me habia alimentado de ellos. Tambien ignoraba que mi madre era hija de mi abuelo; otro intelectual y adorador de la literatura en cualquiera de sus manifestaciones. Pero básicamente ignoro siempre, hasta su final (que en paz descanse) que a mi no me iba a ganar con desafíos paupérrimos y pelotudos como el Cantar del Mio Cid, que dicho sea de paso ya ni me acuerdo de que se trata.



Mi escrito sobre el famoso Hidalgo fue maravilloso, sobre todo porque la ofidia profesora era, en realidad, medio ciega y aproveche a copiarme a más son poder. El Quijote me importaba una mierda, lo único que quería era cagarle la vida a ella con una interpretación maravillosa del mismo, y que por una vez y siempre, Mauro, mi compañero de banco, ponga sus ojos en mí y obvie, por supuesto, el terrible grano que me estaba saliendo en la mejilla izquierda.

domingo, 8 de febrero de 2009

I HAVE FULLY COME OUT OF THE CLOSET -Cap 3- Hacia la Final de la Batalla






La manteca había comenzado a ser partes de las fantasías de las cuales carecía en mi niñez. Luego de aquel episodio trágico en que fui violenta y… placenteramente vejado por una manguera y una vieja harpía (debo confesar que cuando ella me introducía ESO en ESE lugar desconocido para mi, (bueno desconocido como fuente de placer) imaginaba si no hubiese sido distinto con el doctor, aunque mi extrema timidez truncaría cualquier intento de que es médico me meta algo en el culo.
En fin, comenzaba una etapa nueva en mi vida; quería ser normal (quédense tranquilo que algunos años después el concepto de normal cambio rotundamente en mi vida)
Ese día salimos de la pornográfica sala medica y yo sonreía, - De qué te reís? Me dijo mi madre, - De nada, de que me siento mejor!. -Bue, como para no sentirte mejor, casi desalojan el lugar luego de tu visita al baño, pero no entremos en detalles.
En realidad no me sentía muy bien, sólo tenía una rara sensación de placer interior, encima justo que salimos del lugar, también sale el médico que me había atendido: - Y, como va el enfermito?. Yo lo mire mientras un baba densa, transparente, alevosa, escapaba de mi boca. Lo mire con ojos que le reclamaban: - ¿por qué en vez de esa bestia peluda, ordinaria, mal maquillada y desagradable no fuiste vos el bombero que manejo esa manguera? (claro que esto fue un pensamiento ) – Bien doctor gracias. – Bueno nos vemos pichón- me dijo y se fue.


Un calor desmesurado invadió todo mi cuerpo mientra subía a su auto y saludaba con la mano, mientras sonreía con esa cara entre bonachona y sádica. El calor se transformo en algo duro que se levantaba entre mis piernas y mi madre diciendo -Qué simpático el medico, no?. – Si, ma, muy simpático- respondí. -Bueno anda a casa a acostarte que yo voy a hacer unas compras y vuelvo, ¡anda, qué te quedas mirando!. A este altura ya no miraba nada, sólo sentía mi pantalón empapado or algo que no sabia (no te rías pensá que en esa época los de 14 o 15 años éramos unos pelotudos totales que sólo pensábamos que la teníamos para mear).
Llegue a casa, prendí el televisor, y me hipnotizaba viendo como Arnaldo André, trastornaba a cachetadas a Luisa Kuliok en AMOR GITANO. Para mi era el sumun del arte televisivo. Me acuerdo que la Kuliok bajaba esplendída esas escaleras donde vivían; todas vestidita de blanca, cuasi torta de comunión, (por el modelito digo), y él la esperaba abajo y sin que medie palabra PAFFFFFFFFFFF, cachetazo va, PAFFFFFFFFFFF otro que vuelve, la revoleaba por todos lados y nunca nos enterábamos ¿por qué?. No había un puto motivo para tanto golpe!! Si, ella era una tarada que se la pasaba llorando y sufriendo ( bue no es un mal motivo para un correctivo), tenia menos iniciativa que el Chavo del 8 y encima siempre fue la mujer de… en todas sus novelas. ¿No es tiempo de qué la maten en alguna novela ya, en vez de tanto golpe?. Chicas, chicas repiensen los guiones televisivos, saquen a tantas mariquitas que los escriben y tomen la posta.
En fin, mientras miraba alucinado el despliegue de cachetadas, tiradas de pelos, que siempre terminaban en reconciliaciones horrorosa (era una sumisa de mierda en definitiva), observe de reojo una bandeja que explotaba de scons (podía ser tan dañina mi madre de dejar eso a simple vista sabiendo mi sufrimiento interno?, ahora la cago, pensé, me como todo y digo que fueron mi hermanos) . Veía los scons y entre en un estado de ensoñación, me levante lentamente, sólo unos pasos me separaban del sillón y de un futuro orgasmo gastronómico. Mi mano se extendía hacia el placer sublime que me ofrecía esa bandeja, mientras que con la otra abría la alacena para buscar el NESQUIK y hacerme una rica chocolatada (eso si, con edulcorante).
Algo me dijo:- Detente!!, ALTO CARAJO!!! ¿Cuál es nuestra función aquí? ¿estar muriendo achucharrados (mire a todos lados y pensé en la locura como un próximo escape, ¿quién mierda me hablaba?)
Mis hermanos estaban en el colegio, mi madre comprando gansadas (además no se iban a achucharrar ellos, a no ser que yo decidiese hacer un pacto con el diablo y meter sus fotos en el freezer dentro de un frasquito repleto de agua, por negarme sistemáticamente todos los manjares que comían).
No era ninguno de ellos, desde el piso vi, alucinadamente, como el APIO y la CEBOLLA me miraban con cara de asesinos seriales.
Me aparte de los scons, recubiertos de nueces mmmmmm ¡qué rico! Y pensé dos alternativas: dejarme llevar por mi deseo (totalmente orientado a la gula) o por una puta vez, decidirme a encontrar mi cuerpo en… mi cuerpo. Arnaldo le daba una última cachetada a la idiota de Luisa (hasta se podía ver el polvo de arroz volando en la pantalla) y yo decidí empezar a castigarme , con la mirada justiciera del APIO y la CEBOLLA.
Los próximos 30 días de mi vida fueron un trayecto de AGUA, APIO y CEBOLLA. Si, había decidió ser otro (en realidad tener otro cuerpo). Me interne en el gimnasio, hacia natación, corría como descontrolado por los limites ruteros de mi pueblos, gastaba la llantas de la bicicleta de mi hermano y comía APIO y CEBOLLA.
El día número 29 de mi asesina y personal dieta (ALCO había quedado en el pasado), cuando sentí que todos terminaron de almorzar, me acerque a tomar con mi familia aunque sea un puto café. Yo era, en ese momento, la imagen de la protagonista de la LLAMADA 1 ; blanco al limite de la transparencia, la cara chupada, las costillas se podían contar sin necesidad de ir a un libro de anatomía, mi caminar era el de un anciano; pues no tenia fuerzas ni para respirar y nuevamente la voz: -Nene, estas mas flaquito no?, te hizo bien la dieta! – Creo que de no ser por mi hermana que había juntado todo de la mesa agarraba el primer cuchillo a mato y la destripaba en vivo. – Flaquito?! Tenes algún retardo mental mamá?, Ustedes son medios pelotudos? Hace un mes que sólo trago APIO y CEBOLLA combinado con desproporcionadas dosis de litros de agua!!! Adelgace 30 kilos y me decís si estoy mas flaquito?.
Todos enmudecieron, todos miraban el cuerpo del nuevo desconocido que delicadamente se desvanecía y caía sin prisa ni pausa hacia el piso.
Lo único que me alegro la vida, cuando me desperté en un cuarto de la clínica, fue ver a aquel médico que me había echo debutar sexualmente con una manguera; sinceramente sentí renacer. Nunca me entere que, rodeando la cama, estaban todos mi familiares, ya que pensaban que partiría al más allá en cualquier momento (nada más lejos de mis planes).
Turbado, molesto y sin fuerzas, mis ojos se fijaban en el ambo de aquel amoroso medico (bueno en el ambo no, en el pantalón) que dejaba ver una protuberancia ajena y perturbadora para mi.



- Adelgazaste mucho de golpe, estas descalcificado, además tenes las defensas muy bajas – me dijo con su voz de actor porno mientras yo sólo escuchaba.- te gusta así, te gusta así, queres más reventadito!!



- Si, me encanta –
dije yo –



- Qué te encanta? – me dijo mi madre-



- Eh?, nada mamá no me siento muy bien no sé lo que digo – atiné a responder.



- Tendrá que estar hasta mañana por lo menos acá y después vemos – dijo la belleza vestido de blanco y se fue, si antes agregar; - Come algo hoy, yo te voy a preparar una dieta nutritiva.



- Gracias mi… gracias doctor.


Suspiraba, suspiraba e imaginaba que a la noche me visitaría y me diría que estaba perdidamente enamorado de mi, que me llevaría a su casa y me daría una asquerosa sopa en la boca (para mi sería como caviar), me taparía para dormir calentito (viste que el calor quema grasa) y luego me contaría un cuentito para dormirme en paz. Ay si, era tan patético y utópico a los 15 años.
A la noche vino a verme la vieja arpía que me había ultrajado el ano, me dio una sopa horrible de APIO (¿era a propósito?), una pata de pollo (detesto esa parte del ave) y 50 gramos de arroz (sin queso, claro). Agregándole una gelatina con gusto a … como decirlo a nada y me dijo – Bueno dormí bien queridito, cualquier cosa me llamas, ¿si?.
- Gracias Señora-
le respondí amable mientras veía que los cubiertos eran de plástico, de lo contrario esa noche, la clínica se libraba de la perversa mujer.

Luego de cenar me dormí. Por supuesto soñé con el médico. Imposible de reproducir en esta instancia de mi vida aquel sueño.
A la mañana siguiente salte de la cama, me duche, lave mis dientes, me perfume y volví a la cama cual bella durmiente esperando a su príncipe, que por supuesto nunca llego.
Cuando se abrió la puerta de la habitación donde estaba internado, apareció otra vez ella; la inmunda vieja apestosa, maloliente y solterona:



- Te sentís mejor – me dijo- (que te importa pense)



- Y el doctor, no viene? – pregunte-



- No el doctor empezó sus vaciones y se fue con su esposa a Brasil.

Mi mundo comenzaba a desmoronarse; casado, vacaciones, Brasil, islas, cocos . ¿Existiría la posibilidad de que su esposa se intoxique comiendo cangrejos u algún otro crustáceo y el vuelva solo?

Con mis 30 kilos menos, pero una depresión que rozaba el suicidio me fui de la clínica, nada me importaba más que estar bien yo, de cualquier forma, a cualquier precio.
Mi hermano pasó a buscarme en el auto y me llevo a casa. Mamá exultante me dice:- hoy podes darte el permitido, y sabes que te hice?, si! Milanesas con ensaladita de APIO y CEBOLLA.
No respondí ya que mi grosería ocasionaría un escándalo de proporciones bíblicas; podía ser tan hija de puta esta mujer!. Agarre dos litros de agua de la heladera y me fui a mi cuarto: - estoy cansado –le dije. – Pero nene, y la milanesa – expreso mi madre. – Mira las milanesa met….. nada déjalas para la noche.
Me recosté en mi cama pensando en la zunga que tendría puesta aquel doctor que no quise ver más en mi vida. Mientras el olor a milanesas, y el odio al APIO y la CEBOLLA, me transformarían para siempre en otro.

jueves, 5 de febrero de 2009

I HAVE FULLY COME OUT OF THE CLOSET - Cap 2 -La procesión


- Te lo compre el mes pasado nene, ¡cómo no te va a entrar!me dijo mi madre mientras salía del cuarto y yo veía como el jeans que me había regalado para reyes llegaba hasta mis muslos, sin un mínimo atisbo de moverse de ahí. la cintura era algo que solo veía en los modelos de la época, mi cuerpo era lo mas parecido a una escultura de botero. mis caderas, en aquel entonces, harían desvanecer a las dej Jennifer López, tenia las tetas de una lolita, en definitiva frente al espejo no me veía yo; veía a un desconocido ( si, ya de niño era un negador). Pero había algo que me salvaba, mas allá de mi infinita bondad y paciencia (buenaaaaaaaaaaaaa), todos me decían que era carilindo y yo simplemente… me lo creí. A tal punto que cuando alguna vieja chota le decía a mi madre – qué lindo el gordito!- ese gordito sonaba a poesía en mi mente, era casi celestial.
Desistí en mi lucha con el jeans, me puse un pantalón amplio, grande muy grande y negro (decían que el negro disimula, creo que la gente es medio idiota inventando formas de no aceptarse:¿qué mierda te disimula el color negro?), una remera del mismo negro y así enlutado y con dos Lexotanil de 5 miligramos me fui dopado a la reunión de ALCO.
Aún bajo los efectos de las pastillas llegue a mi casa con un leve alegría; la reunión había sido sencillamente la antesala de la muerte, pero entre las doce personas que integrábamos el grupo yo tenia dos ventajas, la primera que era el más joven y la segunda (pero súper importante) al lado de los otros 11 yo era un niño de Biafra. Nunca vi tanta gordura junta, desangrados por el llanto de su peso decían las cosas más deprimentes que escuche en mi vida.
Volví agotado, tenía fuerzas para tomar unos 5 miligramos más de la pastillita rosa y entregarme a Morfeo con la tibia esperanza de despertarme esquelético.
Desperté con las mismas diemsiones pero, de aquella primera reunión de obesos mórbidos retumbaban en mi mente dos palabras: APIO y CEBOLLA, APIO y CEBOLLA.
Decidido fui a lo de Ramón, el verdulero, a comprar un cajón de… APIO y uno de CEBOLLA. Me senté en la cocina de mi casa, con el mate junto a mi, mientras miraba con placer esas dos verduras que cambiarían mi vida para siempre y me dije -hoy empiezo- mientras agarraba un kilo de galleta de campo con dos panes de manteca y me iba a dar el ultimo gran banquete de mí vida. Devore lentamente el kilos de carbohidratos con la exquisita grasa de la manteca y me recosté a mira en T.V el SUPER AGENTE 86, no sin antes mirar al cajón de APIO Y SU AMANTE LA CEBOLLA , exclamándoles: -a partir de hoy serán míos.
Se ve que me dormí ya que mi ojos se abrieron con el grito agudo de mi madre con un terrible: - Nene que te pasa!. Yo abrí los ojos como pude ya que parecían sellados con laca.

– ¿Qué pasa mamá?! -le dije- mientras mi cabeza estallaba presa de un dolor inimaginable. -¿Qué te pasa vos, pareces un sapo a punto de explotar?.

Cómo pude me levanté, camine hasta el baño, el espejo me devolvía la imagen de GOLUM; estaba deformado, hinchado, como la descripción del batracio que minutos antes había dicho mi madre. Inmediatamente vino a mi cabeza tres palabras PANES CON MANTECA.
Dormido y deformado como estaba fuimos al Sanatorio, mientras me sentía observado por un mundo que no comprendía mi desazón, mi abandono corporeo.
¿Qué te paso? – me dijo el idota del médico – yo con cara de victima le dije: - No sé- para inmediatamente escuchar a mi madre: -Habla, mira mejor decile lo que hiciste al doctor porque te hago la cara giratoria de una cachetada!. A esta altura mi cara tenia un color verdoso, casi similar al musgo, pero podrido. Mis ojos estaban a punto de darse vuelta y con el último aliento de aire que me quedaba le dije al medico: - Me comi dos panes de manteca, con azúcar y pan. Para volver a escuchar la voz: - Si ja! Dos panes
de manteca de medio quilo cada uno!!
mi madre, otra vez ella. El médico empalideció, ante la confesión de mi sincera madre. Es más, creo que quedo mudo viéndome como un futuro cadáver.
Tirado sobre esa camilla, en esa sala de mierda, con el cuadro de esa turra enfermera pidiendo silencio (una especie de Frida Kalo con cofia), solo pensaba en el APIO y la CEBOLLA y me preguntaba a mi mismo ¿por qué no ataque a los vegetales?

- Tiene un impresionante ataque al hígado y debe estar intoxicado, vamos a hacerle un lavaje de estomago y…..(yo ya no escuche nada más, me sumí en un ensoñador silencio). La voz del medico seguía: - Clara…. Clarita!!!!! Acércate a consultorio cinco!! Dale que termina mi turno y trae para hacer un lavaje de estomago!!!
Yo sentí morir lentamente, sobre todo cuando entro Clarita al consultorio, inmediatamente deje de sentirme vivo.
Clarita debía tener 70 años, en la cara (de vieja mala, soltera y resentida) no le entraba una arruga más, que se acentuaban por las capas sobre capas de maquillaje dándole un aire de Carnaval Veneciano. Pero no sólo me ocasiono espanto esa mujer harta de su oficio de enfermera, sino terror al ver que en una mano traía una chata y en la otra una especie de bolsa de agua caliente de la cual se desprendía una manguera y debía tener al menos dos litros de un liquido blanco que zigzagueaba de un lado a otro dentro de ese temido recipiente

- Haber nene date vuelta – me dijo sin mirarme para seguir – Usted señora salga si quiere – orientándose a mi madre.

El medico había desaparecido, mi madre también, quedamos la bruja y yo.


- ¿Para qué me tengo que dar vuelta? – le dije incrédulo y repuesto desde mis tiernos 15 añitos.


- Te voy a hacer un lavaje de estomago bebe,, a verrrr, dese vuelta – dijo con cara de cínica y morbosa.


- Ni loco – le respondí –pensando que con detergente y lavandina me iba a frotar la panza.


- Por favor sos grande!! Date vuelta – grito la harpía.


- Pero ¿qué me va a hacer?


- Ves esta manguerita?, esta que esta conectada a una bolsita ?, te la tengo que poner en la colita y tenes que esperar que esa bolsita se vacie toda?


-¡¡¡ Queeeeeeeeeeeeeeeé!!!!!. Ni loco me mete eso en el culo!!!!!! Mamaaaaaaaaá.
- Mira querido, si llamo al doctor va a ser peor –
decía esa Anaconda desdentada mientras se ponía los guantes y mi madre ni siquiera asomaba la cara por la puerta.

Me resigne, me sentí abandonado por aquella hermosa mujer que me había traído a la vida y me dejaba en manos de esta ponzoñosa asesina de anos. Fui dando vuelta mi cuerpo en la camilla, sentí como sus sucios dedos recubiertos del latex de los guantes asesinos me rozaban el agujero del culo poniendole vaselina (si vaselina ! mierda!!) y después el caos: la manguera entrando en mi cuerpo. Cerré los ojos suavemente, un dolor estremecedor me recorrió las entrañas. Pensaba en dos cosas que luego serían fundamentales en mi vida; la primera controlar el esfínter, pues sentía que me cagaba encima (ahí entendí lo de la chata) y la otra; que luego que termino de entrar esa, esa, como decirlo… amistosa manguera no era tanto el dolor sino placer.
La vieja bruja se fue (luego de decirme que me quedase un ratito relajado) , de mi madre ni me acorde que estaba afuera esperándome, mis ojos miraban los dos litros de liquido blanco que estaban vaciándose en mi cuerpo y me dormí con una sensación de placer infinito. En mis dulces 15 años, definitivamente, entendí que la manteca iba a ser un hecho fundante en mi vida.

miércoles, 4 de febrero de 2009

I have fully come out of the closet - Cap I - ASI SEA


Mis fantasías, cuando era niño, siempre fueron limitadas. Nada de imaginarme que era un superhéroe que salvaba vidas, sacaba niñitos de los incendios, rescataba a una obesa mujer a punto de ahogarse, ni nada por el estilo. Entrando en la adolescencia, seguí siendo un idiota. Mi fantasía recurrente era… ser cura. Y si, tenía una fascinación cuasi-patética con andar por la vida vestido con eso que para mí era un traje de época; enloquecía de sólo pensarme vestido de negro con la sotana, caminando por el pueblo y escuchando , casi al pasar : - Buen día Padre… - Adiós Padre, ¿Cómo amaneció hoy padrecito?. Yo les sonreiría a todos serenamente mientras por dentro me sentiría terriblemente poderoso. En aquella época, si uno se hacia el loco; con un simple ¡Dios te va a castigar!, o haciéndolos arrodillar para que recen como condenados 700 padres nuestros y 500 Aves Marías, se solucionaba cualquier inconveniente mundano y los feligreses, temerosos siempre, irremediablemente, lo respetaban. ¡Qué belleza enterarme de todo en las confesiones!! ¡Qué sublime poder que mi vecina me contase como le metía los cuernos a su marido, o como el empleado del campo de mi tío organizaba terribles orgías con las pobres ovejas. Ni hablar si debía confesar a un miembro de mi sagrada familia, ahí me convertiría en amo y señor absoluto de ellos , que de familia, poco y nada. Claro que hoy hasta la devaluación ataco a la Iglesia y la palabra santa quedo en el olvido… de lo terrenal.
Si y si, yo quería ser cura; celebrar la misa usando alba (es la sotana pero blanca) ponerme la estola y la casulla (esto es lo que va encima de la sotana y no tiene mangas) y así travestido de hombre de Dios, hablar gansadas que todos creerían palabras santas, decir amén y chupar vino tinto hasta el hartazgo con los diáconos que, con la dalmática puesta, estarían podridos de escucharme. Estaba tan obsesionado con ser cura que llegue a pensar que sería castigado por la Divina Providencia cuando mi madre, cansadísima de mis desvaríos, destruía sistemáticamente todos los altares que yo construía en cuanto lugar de la casa, patio o vecinos descubriese vacío. ¿Estaba loca esta mujer, atacando así a un niño santo de tan sólo 13 años? Queriéndome mandar al psicólogo tan jovencito, pero ¡¡ por favor!!
Así empecé a escribirle cartas al Señor de las Alturas (léase Dios) y las prendía fuego; pensaba que, con este ritual, el humo y las humildes cenizas que quedaban, serían remontadas por el viento y el “Señor” la leerías mientras una luz sagrada bajaría cual rayo y me convertiría en segundos en su mano derecha. Bien, nada de eso paso. Se ve que el “Señor” estaba ocupadito leyendo las aventuras de Paturuzú, Sandokán o la última película del Gauchito Gil, pues al no recibir respuestas en tanto tiempo decidí volcarme a una vida más mundana. ¿Qué se pensaba? ¿Por qué yo, inocente criatura de la vida, no podía ser cura?
Con la contra de mi madre y las correspondencias truncas con el más allá, decidí sumirme en un profundo silencio. Definitivamente cerré la boca a las palabras. Digo a las palabras porque en los años venideros sólo me dedique a comer, a tragar, a flagelar mi estomago con todo aquellos que contenga carbohidratos y grasas. Tampoco iba a ser tan idiota como para darme latigazos o arrodillarme en colchones de trigo o girasol.
Al poco tiempo ya tenía las dimensiones de un globo terráqueo y mi madre, ya no destruía los santuarios que yo armaba; primero porque ya no los armaba y segundo porque, se dedicaba exclusivamente a esconder la comida, ya que yo no podía parar de tragar todo lo que veía. -Es por tu salud -me decía empujándome a patadas en la entrada de ALCO.
Recuerdo como de mis ojos brotaba sangre a borbotones viendo como mis hermanos devoraban como bestias tortas de chocolates, pastas al por mayor, golosinas, kilos de helados y lo que es peor: NO ENGORDABAN UN GRAMO. Los odiaba, sobre todo cuando veia como el dulce de leche rebalsaba de sus bocas, como el helado se les derretía entre los dedos y de reojo, ellos, con total impunidad, me deslizaban una risita irónica.
En algún momento pensé en suicidarme estrangulándome con el hilo de un chorizo o quizás un matambre, aunque poético hubiese sido la tripa de un chinchulín. No tuve el valor: seguí devorando desmesuradamente y decidí abrirme a la sociedad. Atrás el deseo de ser cura, saque mi metro sesenta y mis cien kilos a la vida.
Me tuve que acostumbra a andar conmigo. Como era gordo, petiso y ya estaba entrando en la adolescencia (cosa que yo no dimensionaba lo peligrosa que resultaría), me quedaba una sola estrategia para llamar la atención: convertirme en el gordito pelotudo y bueno al que todos querían como amigo, pero que nadie tocaba ni con un palo.
La mirada ajena se depositaba en mi masa corpórea con un desden de lejanía, “al gordo lo quiero… lejos…como amigo… como confidente. Así casi sin querer, pero queriendo, me convertía en el tacho de basura de todas las lágrimas de cuanta conchita boluda caminase suelta por el pueblo y necesitara un hombro para llorar. O en las polifónicas voces de los pseudo-chonguitos que, haciéndose los langas, me contaban sus largas noches de agotadoras pajas mentales, que por supuesto a mi no me movían un pelo, ninguna de las dos confesiones.
En un viaje con amigos a una aburridísima localidad balnearia del sur de Buenos Aires mi realidad cambiaría para siempre. Con mis 15 años inaugurados, vestido íntegramente de blanco (interprétese vestido como vestimenta, ropa; nada de andar pensando que ya usaba vestiditos con volados), fuimos a bailar y la vi a ella; erguida, lánguida, casi etérea, blanca como el espanto de la noche, fría como el puñal adorable de Jack (el destripador, aclaro porque siempre alguna bruta lee). Era la mujer más bella que he visto en mi vida y caí rendido a sus pies. Tan rendido que camine directamente hacia ella con mi vaso de Mirinda, detrás mío se desplegaba una pantalla de video y Queen estallaba en We´re the champions. Mis ojos no soltaban a los de ella que se abrían inmensos ante mi llegada. Frente a frente solo atine al clásico y subversivo : Hola, ¿cómo te llamas?. Ella me miro con una dulzura inconmensurable, pero me miro de arriba abajo ( a la distancia pienso que, viéndome vestido todo de blanco, habrá pensado: ¿Las heladeras hablan?), decía, me miro con dulzura y esgrimió: ¿Qué te importa gooooooordito! (así, prolongando la oooooooo) mientras daba media vuelta y se perdía de la mano de su amiga en ese tumulto de apestosas conchas malolientes que danzaban poseídas, ahora, Pop has el mundo.
¿Qué te importa gooooooordito! gooooooordito ! gordito ! Así con la oooooooooo. Ese gordito durante años taladro mi cabezas, hizo sudar mis poros, me jodio la vida. Aún hoy tengo pesadillas en las que no veo nada, solo siento las voz apestosa, gangosa y relajada de aquella hijaderemilcontraputas diciéndome gooooooordito !
En tono venezolano les dije a mis amigos de.l viaje: - Me marcho. Tirados como estaban y borrachos, ni me escucharon
Salí del lugar solo, casi como había llegado, con la esperanza de encontrar a la perra maloliente que me había dicho goooooooordito tirada en la playa, borracha como cuba, meada hasta el cuello, vomitada hasta la carótida, picada por todos los inmundos cangrejos de esa reputísima playa que después del gooooooordito deteste con todo mi ser. Si, tengo la horrible capacidad de pasar del amor al odio casi en milésimas de segundos. Así como esa chica había sido la reencarnación pura de la belleza en segundos fue el espanto vivificado.
A las horas, solo ,como un perro desvencijado por las pulgas, tomo un ómnibus para regresar a mi ciudad con una sola cosa en mente, nunca más nadie me iba a decir gooooooordito (asi con tantas ooooooo) y algún día esa fémina malcojida se iba a tragar sus palabras, porque ni siquiera le dije que yo quería ser cura. Amén.