lunes, 4 de octubre de 2010

LA MUJER TEMBLOROSA...o la historia de mis nervios.





Un libro que encantará a los lectores de Sacks, porque tanto en Siri Hustvedt como en Oliver Sacks el conocimiento científico y la capacidad de empatía están estrechamente unidos - Hilary Mantel, The Guardian

Un libro erudito, fascinante, que hace que la relación entre mente y cuerpo nos asombre aún más - Oliver Sacks

Mientras hablaba en un homenaje que le hacían en la universidad a su padre, fallecido dos años antes, Siri Hustvedt comenzó a temblar. Pudo terminar su discurso aunque sus brazos y sus piernas se estremecían de un modo casi incontrolable. Era como si se hubiera vuelto dos personas, una oradora serena, y la mujer que temblaba. Los ataques se repitieron.

Ésta es la lúcida crónica de la búsqueda de un diagnóstico y que hará que la escritora se interne en los vericuetos de la psiquiatría, la neurología y el psicoanálisis. Participará también en un grupo de estudio en el que los especialistas buscan crear un nuevo campo, el neuropsicoanálisis, y dará clases en talleres literarios para internos de hospitales psiquiátricos. También deberá enfrentarse a cuestiones complejas como la relación entre el cerebro y la mente o los mecanismos de la memoria.

Un libro inclasificable, que se nutre de las memorias, las investigaciones, el trabajo social y los intereses intelectuales de una novelista excepcional.

Siri Hustvedt, nacida en Minnesota en 1955 de padres noruegos, vive en Brooklyn, Nueva York. Se ha dedicado a la poesía, el ensayo y la novela. Ha publicado el libro de relatos Los ojos vendados y la novela El hechizo de Lily Dahl, editados por Circe, así como En lontananza, una colección de seis ensayos "deslumbrantes", en palabras de Robert Saladrigas. Es autora de las novelas Todo cuanto amé y Elegía para un americano, publicadas en Anagrama.

Agradecimiento: Marisa Avigliano
Edit. ANAGRAMA /riverside agency

jueves, 30 de septiembre de 2010

Conferencia de Sarah Thornton


El miércoles 6 de octubre a las 18.30, en la Asociacion Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes :


"Siete días en el mundo del arte"



Organizado por la Asociacion Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes, el miércoles 6 de octubre, a las 18.30, la socióloga y crítica de arte Sarah Thornton dará una conferencia sobre el mundo del arte tal como lo percibe ella hoy y cuyos fascinantes aspectos se ven reflejados en su libro "Siete días en el mundo del arte", best seller traducido a diez idiomas y que en nuestro medio publicó Edhasa. A continuación, conversará frente al público con un panel de especialistas argentinos, con quienes intercambiará impresiones sobre la sinergia global-local en tiempos en que el arte vive una extraordinaria expansión. Las subastas, las ferias, las bienales, la críitica, las grandes muestras, los artistas, como caja de resonancia del arte argentino y latinoamericano, se le revelarán a Sarah Thornton a través de la mirada de Cristina Carlisle (Christie's), Teresa Frías (arteBA), María José Herrera (Asociación Argentina de Críticos de Arte y MNBA), Adriana Rosenberg (Fundación Proa) y Eduardo Stupía (artista). El panel se propone como un intercambio de ida y vuelta sobre el auge del arte contemporáneo, que genere un mutuo enriquecimiento.


Informes e inscripción:
Asociacion Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes:
Av. Figueroa Alcorta 2280
4803-4062 y 4804-9290
http://www.aamnba.org.ar/



Sarah Thornton nació en Canadá y vive en Londres desde hace 20 años. Es licenciada en Historia del Arte y doctora en Sociología. Ha escrito sobre el mundo y el mercado del arte para importantes medios de Estados Unidos e Inglaterra, entre ellos The Economist, Artforum, The Art Newspaper y The New Yorker. Trabajó en programas culturales de televisión para la BBC y CBS. Traducido a diez idiomas, "Siete días en el mundo del arte" (Edhasa), es el fruto de varios años de investigación y de viajes por Estados Unidos, Europa y Asia, e introduce al lector en los más recónditos secretos del arte contemporáneo

CONFERENCIA HUGO MUJICA


domingo, 26 de septiembre de 2010

sábado, 25 de septiembre de 2010

PRESENTACION LIBRO


LA OSCURIDAD ES OTRO SOL


La reciente reedición de La oscuridad es otro sol (1967), el primer libro en prosa de Olga Orozco, resulta particularmente interesante. Al igual que su continuación, La luz es un abismo (1994), lejos de constituir una excepción en su obra este libro constituye un bastión, un paradójico manifiesto poético. Todas las obsesiones, logros y marcas estilísticas que desplegaría a lo largo de su itinerario poético aparecen cimentados en esta particular novela con forma de cuento y perfume poético: la recurrencia a la infancia como proveedora inagotable de ritos y magia, la multiplicidad de sentidos asignada a cada palabra, los permanentes quiebres entre pasado y presente y esa especie de dirección circular que caracteriza al conjunto de su obra.

Agradecimiento: Editorial LOSADA

IDENTIDAD


Como el título indica, Zygmunt Bauman analiza en este libro los cambios que se han producido en la noción de identidad en nuestro mundo moderno.
En el medio líquido de consistencia lábil en el que transcurren las vidas de los hombres en la actualidad, dicho concepto de identidad se ha vuelto completamente ambiguo, hasta convertirse en una idea contestada, que sólo se esgrime en el contexto de un conflicto, en el campo de batalla: se trata de un concepto que, queriendo unir, divide, y queriendo dividir, excluye, de tal manera que, si alguna vez sirvió como estandarte para la emancipación, hoy puede resultar una forma encubierta de opresión. Este doble filo de la identidad se pone de manifiesto, sobre todo, cuando se ve en qué ha quedado la “humanidad”, esa identidad que nos iguala por encima de cualquier otra identidad circunstancial. Seguramente, la humanidad se halla hoy en la cola de las identidades, postergada por afinidades menores, más circunscritas y menos universales, carcomida por auténticas identidades de ocasión, de las que se participa con el mismo espíritu con el que se exhibe una prenda de moda.
Zygmunt Bauman advierte, con sus convincentes argumentos, de que la necesidad del ser humano de buscar sus raíces, de identificarse con un nudo familiar, de sintonizar amistosamente con otros, no puede instrumentalizarse como un bien de consumo, como un producto dictado por la coyuntura. De otro modo, el hombre no logrará sanar nunca del desconcierto existencial que hoy parece aquejarle.